El euro registró sus mínimos de los últimos ocho meses después de que la Comisión Europea volviera a rebajar sus previsiones de crecimiento de la zona euro y se publicaran cifras de actividad manufacturera en la región que decepcionaron igualmente a los inversores. El euro acumula tres sesiones consecutivas a la baja después de que Francia rechazara en referéndum el texto de la Constitución Europea. El castigo para la moneda única se fue suavizando por el efecto de las pérdidas que se han registrado en los dos primeros días de la semana y también por los datos macroeconómicos que se han conocido en EEUU, que no han superado las estimaciones de los analistas. De este modo, el dólar cotizaba lejos de sus máximos intradía cerca del cierre de la sesión en las principales plazas europeas.
En el entorno del “no” francés a la Constitución Europea y a pocas horas de conocer el resultado de la consulta en Holanda, que podría marcar el mismo signo según las encuestas publicadas hasta ahora, el euro continúa a la deriva, con la presión añadida de la Comisión Europea, que volvió a revisar a la baja sus previsiones de crecimiento de la eurozona.
Además, los inversores también conocían cifras de actividad manufacturera en la región, que volvían a mostrar descensos, y los datos de ventas minoristas en Alemania, que descendieron a causa de las elevadas cotas de desempleo que se dan en la primera economía europea. Con este escenario, los inversores volvieron a deshacer posiciones en el euro, ante las escasa probabilidad de que el Banco Central Europeo (BCE) decida subir los tipos de interés en los próximos meses.
Mañana se reunirá el consejo de Gobierno del BCE y se esperan las palabras de su presidente, Jean Claude Trichet, al término del encuentro. Hasta ahora se ha manifestado en contra de una revisión a la baja en el precio oficial del dinero, pero algunos analistas aseguran que el próximo movimiento del organismo emisor será a la baja.
A poco del cierre europeo, el euro cotizaba en torno a 1,2270 dólares, cuando registró mínimos intradía de 1,2228 dólares. El impulso del billete verde descendió un tanto tras conocerse que los gastos en construcción de abril se incrementaron un 0,5%, tres décimas por debajo de lo esperado. El ISM manufacturero tampoco respondió a las expectativas, aunque el dólar tan sólo aminoró su ritmo.