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En medio de
un nuevo temblor en el mercado financiero local, impactado en buena medida por
las repercusiones del clima internacional, la misión del Fondo Monetario
Internacional ( FMI ) que
supervisa el caso argentino comenzará hoy en Buenos Aires a auscultar la marcha
de la economía, a la luz de las metas fijadas en el acuerdo stand-by
firmado con el Gobierno en mayo pasado.
Desde hoy y
hasta el viernes 24, el equipo que comanda el italiano Roberto Cardarelli revisará los números a los que
se comprometió el Gobierno para junio pasado. Según algunos
comentarios en off the record, los funcionarios del Banco Central habrían
conseguido un primer guiño para que el Fondo flexibilice los límites al uso de
reservas para intervenir en el mercado cambiario, con el objetivo de evitar el
impacto que tendría un eventual aluvión de operaciones los días de vencimiento
de Lebac .
En el
primer día en Buenos Aires, el jefe de la misión se reunirá en el Palacio de
Hacienda con el ministro de Hacienda y Finanzas, Nicolás Dujovne ,
y el presidente del Banco Central, Luis Caputo .
Más tarde, habrá reuniones de las que participarán el viceministro de Hacienda,
Guido Sandleris, y el secretario de Hacienda, Rodrigo Pena.
La
reducción del stock de Lebac, actualmente en $950.000 millones, es uno de los
objetivos que están planteados en el acuerdo con el FMI. El objetivo del
Central es poder intervenir en el mercado a partir del martes, cuando se
producirá un nuevo vencimiento de Lebac, y ante la posibilidad de que esa
liberación de pesos (los fondos que no concurran a renovar sus letras) se
vuelque al mercado del dólar .
En el acuerdo con el FMI se había
fijado un límite de US$2000 millones, de los 7500 millones
girados por el Fondo al Central, que la entidad podía usar con ese objetivo.
Desde el inicio de acuerdo ya se consumieron unos dos tercios de esa cifra, lo
que limitaría seriamente las posibilidades de hacer frente a una nueva corrida.
Al
conocerse el viernes l a fuerte devaluación que sufrió
la lira turca, que provocó una huida de los fondos de inversión en
mercados emergentes hacia plazas más seguras, el mercado financiero argentino
vivió otro día de furia, con una devaluación que dejó al
dólar en $29,22 en el nivel mayorista y en $29,80 en el
minorista; además, se derrumbó la cotización de los bonos argentinos y el
riesgo país subió hasta 700 puntos.
La
inestabilidad que implica la investigación de los cuadernos de las
coimas sobre algunas empresas contribuyó al clima de
intranquilidad. Las acciones argentinas que cotizan en Wall Street sufrieron un
nuevo derrape, que se sumó a las bajas de la semana pasada.
"El
mercado de bonos tuvo una clara sobrerreacción, porque al Gobierno solo le
faltan US$7500 millones para el programa financiero de 2019. El resto de los
vencimientos son en pesos. Lo que sí es recomendable es que las autoridades
aclaren bien esos números y muestren que tienen líneas contingentes para
hacerle frente", dijo a LA NACION un expresidente del BCRA.
"El Fondo piensa (y el equipo económico está en lo correcto) que hay que
resolver el tema Lebac. Una alternativa es que dando cumplimiento a las
primeras metas pueda utilizar el segundo desembolso de US$3000 millones, que
llegaría en septiembre, para recomprar Lebac", completó.
La
incógnita esta noche es qué sucederá hoy en la apertura de los mercados.
"Seguirá habiendo tensión", arriesgó un analista experimentado que
estuvo de ambos lados del mostrador.
Un dato
para tener en cuenta: esta noche se conoció que la agencia de supervisión
financiera de Turquía dispuso limitar las operaciones en divisas de inversores
extranjeros con bancos turcos al 50% del capital de cada entidad.
En el
inicio de las operaciones, la lira turca amaneció con una caída del 12% y luego
redujo la caída al 6,5%. El analista Luis Palma Cané fue enérgico:
"Turquía debería ir al FMI. Y el Banco Central Europeo, ofrecer swaps en
euros contra liras a tipo de cambio fijo. Así podrían parar la corrida, pero
luego tendrán que hacer los deberes".
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