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Por Javier Blanco -
En otro día de alta volatilidad en los mercados, el Banco Central (BCRA)
anunció ayer una serie de medidas con el objetivo de estabilizar el mercado
cambiario y recuperar la confianza. Así, avanzará desde hoy en la cancelación
progresiva y total de la deuda en Lebac, tras haber logrado el aval del FMI
para usar reservas con ese fin.
La entidad ratificó así que, según su diagnóstico,
la amenaza que supone ese millonario pasivo no solo es fuente de corridas, sino
que además dificulta la ejecución eficaz de la política monetaria, lo que
explica buena parte del fracaso de su programa antiinflacionario hasta ahora.
"Vamos a reducir el stock mes a mes para
terminar con todas las Lebac a fin de año", explicó el presidente del
BCRA, Luis Caputo, aunque aclaró que se hará con un esquema "pensado para
no afectar decisiones pasadas de inversión".
El día había comenzado signado por los
reacomodamientos que activó la crisis de Turquía. El peso se devaluó 2,25% (el
dólar se instaló por encima de los $30) y tanto el riesgo país como el costo de
los seguros contra una posible nueva cesación de pagos de la Argentina (CDS)
treparon 7%. Quedó a la vista así que el país es uno de los centros de
desconfianza hacia los mercados emergentes.
El esquema con que el Gobierno espera calmar a los
inversores contempla una renovación parcial de las Lebac que estén en manos de
tenedores no bancarios y que vayan venciendo hasta fin de año. Y hacer que los
bancos migren sus tenencias hacia otros títulos del BCRA, como letras de
liquidez (Leliq) o notas del Banco Central (Nobac). A su vez, anunció que subió
la tasa de política monetaria al 45% (del 40% actual).
El mecanismo para terminar con las Lebac se pondrá
en marcha hoy, en el que puede ser el último "supermartes": vencen
unos $525.000 millones, pero el BCRA solo ofrecerá un
máximo de $230.000 millones en nuevos títulos a 35, 63 y 98 días de plazo para
inversores no bancarios, "contra un vencimiento estimado de $330.000
millones en manos de los mismos", explicó la entidad.
A su vez, en el segmento exclusivo para bancos
(tienen otros $200.000 millones que vencen) les quedará abierta la posibilidad
de comprar Nobac en pesos a un año con cupón fijo o con cupón variable
trimestral (TM20 promedio bancos privados spread a licitar), según el
comunicado que se publicó anoche.
En paralelo, el BCRA dará inicio a un sistema de
subasta de dólares que, en general, estará calzado con los vencimientos de su
deuda en Lebac y arranca con la oferta de US$500 millones, aunque podrá repetir
cuando detecte "movimientos disruptivos" en el mercado cambiario. Esa
oferta apunta a posibilitar que los tenedores de Lebac, entre ellos un residual
que queda en poder de extranjeros, puedan hacer el cambio de moneda aunque al
precio del dólar que
fije el mercado.
"Vamos a licitar dólares en la medida que nos
demanden dólares. Y recurrimos a la licitación para darles oportunidades a
todos y no solo a los que hoy tienen Lebac", explicó ayer Caputo, aunque
en principio la idea surgió para atender el impacto que la inyección de pesos
resultante de la cancelación progresiva de Lebac pudiera tener en la demanda de
divisas. "La idea es asegurar que el mercado permanezca balanceado entre
oferta y demanda", insistió.
A esto hay que agregar que el Ministerio de
Hacienda y Finanzas, que suspendió desde ayer las subastas de divisas tras
juzgar satisfechas sus necesidades financieras de pesos, lanzará un calendario
de licitaciones regulares de letras del Tesoro (LETE) en pesos, que calzará con
los vencimientos de Lebac y arrancará mañana.
La idea es ofrecerles "alternativas de
inversión en pesos" a los tenedores de Lebac que busquen mantener
inversiones en moneda local y alentar a los bancos a que sean más activos,
además, en la oferta y colocación de depósitos a plazo fijo.
De hecho, uno de los objetivos con que el Comité de
Política Monetaria (CoPom) del BCRA elevó ayer la tasa de interés de referencia
(con la que remunera la inversión de los bancos en Leliq a 7 días) del 40 al
45% es que, en adelante, trasladen parte de ese beneficio a los depositantes.
El intento y las dudas
El objetivo oficial es "eliminar el stock de
Lebac en manos de las entidades no bancarias" para fin de año, evitando
que esos pesos que vayan quedando liberados generen más presión sobre el tipo
de cambio.
"Nosotros podemos cancelar este pasivo tóxico
con reservas. Si las reservas subieran, bien, y si tuviéramos que hacer
un waiver porque no subieron, bien también, porque lo más
importante es que normalizamos la relación en el sistema financiero",
explicó por la tarde Caputo, para quien las Lebac, al ganar masividad, se
transformaron en "una forma de que cualquiera pueda tener una cuenta
corriente remunerada en el BCRA y a tasa más alta que lo que le pagara un
banco. Esto atenta contra el normal desarrollo del sistema financiero",
explicó.
Rueda caliente
Los anuncios oficiales llegaron tras otra rueda
caliente de mercados, en la que el precio del dólar al público se terminó de
instalar sobre los 430 para la venta al público (cerró a un promedio de
$30,68), lo que significó una devaluación del peso del 2,25%, que estuvo en
línea con la de otras monedas de la región.
Sin embargo, no pasó desapercibido que la tendencia
al alza que ya mostraba desde la apertura de la rueda el tipo de cambio se
aceleró una vez que el Ministerio de Hacienda y Finanzas comunicó que discontinuaba
las subastas de dólares que venía realizando a diario desde mitad de junio,
"en consideración a la posición de liquidez en pesos" que había
acumulado y hasta que las necesidades de pesos lo requieran nuevamente.
"Ese anuncio hizo que el dólar, que ya había
cruzado la frontera de los $30, llegara a tocar máximos de $30,35, de los que
luego se fue alejando cuando el BCRA anticipó que ofrecería mañana [por hoy]
US$500 millones, hasta cerrar a $29,825/$29,925 para compra y venta mayorista,
es decir, 67,5 centavos arriba del final del viernes pasado", reseñó el
operador Gustavo Quintana, de PR Cambios.
Las idas y venidas en la oferta oficial de divisas,
en un mercado acostumbrado a ella, reavivó los resquemores sobre falta de
coordinación entre el BCRA y Hacienda. "¿Tenía sentido que discontinúen
hoy justamente la oferta? La posición de liquidez de Hacienda, que es
bienvenida, ¿cambiaba dramáticamente si vendían US$50 millones más?", se
preguntaba ayer el jefe de la mesa de dinero de un banco privado líder.
Los analistas juzgaron positiva la reacción oficial
a la renovada volatilidad del mercado. "Es positivo que el Gobierno haya
reaccionado de inmediato y no haya ido por detrás de los acontecimientos, como
sucedió en anteriores oportunidades, pero será el mercado el que dictaminará de
acá en más si esto es suficiente o no", sostuvo el economista Luis Palma
Cané. "Valoro que este BCRA busque anticiparse al mercado y demuestra
decisión. Eso es clave para, al menos, intentar encauzar las cosas",
coincidió su colega Gabriel Caamaño, del Estudio Ledesma.
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