|
El Gobierno
dejó en pausa parte del programa de saneamiento del balance del Banco Central (BCRA), tras comprobar que la lectura que
se hizo de él en los mercados ayudó a disparar la tasa de riesgo país, que
cerró ayer en 748 puntos, aumentó 34% solo en lo que va del mes (el doble de lo
que se amplió el riesgo promedio emergente) y alcanzó su mayor nivel desde
enero de 2015.
Así lo
reconoció ayer el presidente del Banco Central (BCRA), Luis Caputo , y lo confirmaron a LA NACION fuentes
de la Secretaría de Finanzas, aunque tras aclarar que la "suspensión"
por ahora solo alcanza las operaciones de recompra de las letras
intransferibles (LI) que se habían programado, pero no la cancelación de los
adelantos transitorios.
A juicio
oficial, parte de la escalada que registró el riesgo en las últimas semanas
deriva de considerar los US$15.000 millones que se había planeado destinar a
esas cancelaciones como "parte inamovible" de las necesidades de
financiamiento para el año que viene.
"Cuando
incluimos el objetivo de terminar con las Lebac en manos de tenedores no
bancarios en el programa con el FMI se estableció que ese rescate se haría con
ingresos genuinos que el BCRA recibiría de la recompra de letras
intransferibles, que haría el Tesoro con financiamiento", explicó ayer
Caputo.
"Esto
nunca fue una meta rígida: si el Tesoro tenía financiamiento adicional se
avanzaba en la limpieza del balance del Central y la eliminación de las Lebac.
Pero dado el contexto actual le propusimos al FMI que era mucho más razonable
cancelar Lebac con reservas, lo que aceptaron" concluyó.
La medida
fue avalada por el vocero del FMI, Gerry Rice, quien señaló el respaldo de ese
organismo "al plan para acelerar la reducción del stock de Lebac"
porque "debería eliminar una importante fuente de vulnerabilidad y ayudar
a contribuir a un marco de política monetaria más eficaz".
Pero la
consecuencia fue dejar en suspenso las operaciones para recompra de LI que no
llegaron a ejecutarse por las objeciones que la operatoria había tenido al ser
presentada como parte del acuerdo con el FMI.
Según la
estimación oficial, al considerar erróneamente ese compromiso como una de las
metas del acuerdo con el FMI los analistas sumaban US$15.000 millones a las
necesidades de financiamiento del país para 2019. "El faltante neto es de
unos US$8000 millones, no de US$23.000 millones como equivocadamente plantean
algunos informes", explicaban ayer en el Gobierno, convencidos de que la
suspensión de este programa y los números fiscales por difundirse en las
próximas semanas ayudarán a "bajar la fiebre".
Desde el
Ministerio de Hacienda reconocieron que la recompra de LI "quedó para otra
oportunidad más propicia" y que lo que está confirmada es la cancelación
de los adelantos transitorios que el Tesoro recibió del BCRA que vayan
venciendo "en agosto y septiembre". "Después veremos cómo
sigue", concedieron desde la Secretaría de Finanzas.
|