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Por Francisco Jueguen -
El movimiento del
dólar ya se filtra en los precios. En julio, la inflación fue del
3,1%, con un significativo aumento en los alimentos, que se sumó a las alzas
del combustible, de productos dolarizados -electrónicos y electrodomésticos,
entre otros- y de los precios que suben en las vacaciones de invierno. En lo
que va del año, la inflación acumula un avance del 19,6% y en doce meses suma
31,2%. Los analistas creen que agosto volverá a tener una base elevada y que el
año terminaría cerca del 35%, valor que supera lo acordado con el FMI .
De acuerdo con el dato del IPC Nacional, que difundió el Indec ayer por la
tarde, la inflación núcleo -que excluye los precios regulados y los
estacionales- fue de 3,2%, casi un punto por debajo del 4,1% de junio pasado,
pero bien por encima del promedio de 1,3% que llegó a mostrar a mediados del
año pasado, cuando el dólar aparecía atrasado. La relativa desinflación frente
a junio fue la única buena noticia que lograron rescatar algunos economistas
consultados, pese a que el nuevo escenario de volatilidad del tipo de cambio
los volvía pesimistas sobre el futuro.
La inflación núcleo -que es la que observa de cerca el Banco Central para
decidir su política de tasa de interés -acumula 19,7% en lo que va del año y
28,7% si se la compara con julio del año pasado.
Los capítulos que concentraron los mayores aumentos del mes pasado
fueron transporte, que subió 5,2% (principalmente por el alza de combustibles);
recreación y turismo, que avanzó 5,1% como consecuencia de los precios de las
vacaciones de invierno; equipamiento del hogar, un 4,2% por el aumento de los
valores de los electrodomésticos (bienes con un alto grado de componentes dolarizados),
y alimentos, que subieron un 4,1%. Entre todos aportaron 2,2 puntos
porcentuales de la suba, 72% del aumento total del IPCna.
Según escribió ayer en un informe la economista de la consultora privada
LCG Melisa Sala, fuera de los rubros que concentran bienes y servicios
regulados (como electricidad, gas y agua, o transporte y comunicaciones), los
precios de los alimentos son los que registraron la mayor suba interanual: 31%
en el promedio nacional.
Este mes, en tanto, volverá a mostrar una base elevada de inflación ya
que coincidirán aumentos puntuales, como la suba de electricidad (24%),
combustibles (6%), prepagas (7,5%), servicio doméstico (12%) y transporte
público de pasajeros (colectivos y trenes, un 10%; subte, 67%), que se licuará
parcialmente porque empezó a aplicarse a mitad de mes, pero dejará un arrastre
para septiembre. Estas subas ponen un piso de inflación de 1,5% para el próximo
mes.
"El reciente repunte del tipo de cambio podría adicionar presión
sobre los precios de agosto y, dado el usual rezago del traslado de la
devaluación, también a los de septiembre. Sin embargo, el apretón monetario del
BCRA, con promesa de tasas al 45% hasta octubre, y el efecto recesivo que
esperamos para los próximos meses podrían no convalidar una disparada de los
precios", escribió Sala. Para fin de año, LCG prevé un alza de 34%.
Cumplir la meta del FMI de 27% anual a diciembre demanda una
desaceleración a 1,2% por mes en los próximos cinco meses. No perforar el
límite superior de la banda externa de la meta (32%) exige una desaceleración a
2,1% mensual.
"En los próximos meses vas a pasar el 32% interanual y tenés
aumentos en el dólar y en los precios mayoristas que aún no se trasladaron a
los precios al consumidor", argumentó Martín Kalos, director de EPyCA
Consultores. "Si la inflación no es más alta es porque la recesión impide
trasladar los aumentos de costos a las ventas", dijo, y cerró:
"Estamos cerca de la meta acordada con el FMI, por lo que la política
económica deja de ser evaluada por el FMI para ser autorizada. El futuro es
preocupante".
"El piso para agosto ya es 2,5% y puede estar rozando 3%, y ya
alcanzaría 32,5% en agosto superando el desvío máximo permitido por el FMI para
la pauta de septiembre", dijo Lorenzo Sigaut Gravina, director de
Ecolatina. "Para peor, ya es probable que el año se acerque más a 35% que
a 30%. Proyectamos 34%", cerró.
"El traspaso del aumento del dólar es un proceso continuo que se va
filtrando. En julio se vio en alimentos y equipamiento. Pero también se verá en
el aumento de las tarifas de servicios", estimó.
"Este mes [agosto] viene complicado", dijo Federico Furiase,
economista jefe de EcoGo. Estamos en un piso de 3%, ya que tenemos un impacto
directo de 1,2 puntos en nuestro índice por subas en naftas, electricidad,
prepagas y transporte, más un arrastre de 1,1 que dejó la inflación en
alimentos de julio, lo que dejaría la interanualidad de agosto en un piso de
33,3%", dijo.
"Va a ser complicado que dé 32% o menos. Con la dinámica actual y
los aumentos de regulados anunciados, difícil lograr un promedio mensual por debajo
de 2%, que es lo que necesitaríamos. Nosotros estábamos en 32,5% y ahora
corrigiendo a 33%", afirmó Gabriel Caamaño, de la consultora Ledesma.
En el Gobierno, en tanto, no se estresan por la banda de desvío máxima
acordada con el FMI. "Esto es como el flaco que estudió para diez y le fue
mal en el examen. Estamos dando todas las señales para bajar la inflación. El
Fondo nos va a apoyar", se esperanzaron.
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