El euro logró rebotar después de tres días consecutivos de descensos que supusieron la peor racha de la moneda única de los últimos dos años, una vez que se confirmaron los rechazos de Francia y Holanda a la Constitución Europea. Los expertos atribuyen el comportamiento de la divisa europea a un movimiento técnico. El presidente del Banco Central Europeo (BCE) descartó que el organismo vaya a rebajar los tipos de interés, aunque lo cierto es que tampoco se presume una subida en los próximos meses. La divisa europea se encontró además con un dólar en horas bajas debido a las cifras macroeconómicas que se publicaron en EEUU, especialmente en lo referente al mercado laboral. Las peticiones semanales de subsidios por desempleo se elevaron por encima de lo previsto por los analistas, hasta 350.000 demandas. Además, las cifras de productividad del primer trimestre fueron revisadas al alza y se situaron finalmente en el 2,9%, tres décimas por encima de la estimación anterior, lo que no supone una buena noticia para el mercado laboral, pese a que las previsiones apuntaban aún más alto, a un incremento del 3%.
Y todo ello en vísperas de que se publique uno de los datos más importantes de la semana, el correspondiente al empleo generado por la primera economía mundial durante el mes de mayo. Las estimaciones de los analistas apuntan a que la cifra de nuevos puestos de trabajo se situará en torno a los 175.000, por debajo de los cerca de 250.000 que se crearon durante el mes de abril.
Además, Jean Claude Trichet, presidente del BCE, aseguró que el organismo emisor no se está preparando para un recorte del precio oficial del dinero, que consideró adecuado para sostener el crecimiento europeo. Además, Trichet descartó que los reveses de Holanda y Francia a la Constitución se transformaran en dificultades para la Unión Europea Monetaria (UEM). Mensajes que, sin duda, tranquilizaron a los inversores, aunque estos siguen siendo conscientes de la delicada situación económica por la que atraviesa Europa.
Los expertos atribuyen los movimientos de hoy a razones puramente técnicas. Los inversores optaron por tomar beneficios tras un espectacular recorrido alcista del dólar, que le ha llevado hasta sus máximos de los últimos ocho meses. Mientras, el yen recuperó algo de terreno frente al dólar, aunque continúa por encima de la cota de 108 unidades.