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Por Julián Guarino - Un reflejo de las dudas que existen en el mercado
financiero y el resto de la economía. Así describen, grosso modo, los analistas
del mercado lo que sucede con los bonos argentinos en dólares. Mientras el
Banco Central apuesta a un conjunto de herramientas para frenar la presión
sobre el dólar (que ayer escaló hasta los $30,59), las emisiones de renta fija
locales parecen ofrecer, de menor a mayor, un panorama incierto, sobre todo en
la prospectiva.
En la síntesis, si bien los títulos se recuperaron en los últimos días de las
fuertes caídas experimentadas en las primeras dos semanas del mes, de todas
formas, en opinión de los analistas, persisten las dudas con respecto a la
factibilidad de la Argentina para hacer frente a sus compromisos, sobre todo en
2019, sin recurrir a nuevos desembolsos.
Esto se manifestó ayer en un comportamiento selectivo, donde si bien en el
promedio los bonos retrocedieron, algunas de las emisiones fueron identificadas
por el mercado como una oportunidad. En la parte corta de la curva, tanto el
Bonar 2020 como el Bonar 2024 tuvieron subas marginales de 0,8% y 0,2%
respectivamente. En la parte larga, el Discount ley Nueva York retrocedió
0,16%, mientras que el Par ley argentina se mantuvo sin cambios, aunque la
versión ley Nueva York ganó 0,28%.
La lógica que horada la confianza en las emisiones locales pone el foco en el
programa financiero del año próximo, asumiendo que buena parte de los
vencimientos se terminarán renovando y que las Letras en dólares (hoy con un
stock de u$s15.000 millones) vienen experimentando dificultades para ser
renovadas teniendo que ofrecer tasas cada vez más altas. "Si la TIR que
pagan los bonos es alta, las dificultades para hacer roll-over de las Letes
podrían ser más importantes", piensan en las principales oficinas de la
plaza bursátil.
Para el analista Gustavo Neffa, socio y director de Research For Traders,
"no se debería esperar mucho de los bonos argentinos por estas horas, ya
que Turquía seguirá a los tumbos y las elecciones en Brasil le agregarán mucha
volatilidad a la deuda emergente".
En ese sentido, también se manifestó Nicolás Max, director de Asset Management
de Criteria, quien agregó que lo que pase en Estados Unidos también forjará un
marco de incertidumbre para los activos emergentes. "La política
proteccionista de Donald Trump y su discurso con miras electorales
probablemente vuelvan a tensar los mercados en la guerra comercial con China, a
lo que habrá que sumar una probable suba de la tasa de interés por parte de la
Fed", sostuvo Max.
La merma de la desconfianza sobre el escenario económico y político local viene
de generar una fuerte caída en los niveles de riesgo-país, que el lunes de la
semana previa había llegado a los 748 puntos y el viernes último cerró en 660
unidades, si bien ayer trepó 2% y cerró en los 685 puntos.
Para Agustín Bahl, analista de MT Capital, existen varios desafíos en puerta
que podrían influir en la renta fija. Por un lado, señalan que el Gobierno no
va a poder acelerar el desarme de las Letras del Banco Central comprometido con
el FMI y, al mismo tiempo, dejar flotar el tipo de cambio sin intervenir. Y por
otro, que tampoco podrá cumplirse con las metas de inflación máxima
comprometidos con el FMI. "Si bien la percepción de riesgo con respecto a
los activos locales no cede del todo, creemos que aún hay espacio para una
mayor compresión de rendimientos y, por ende, una interesante apuesta es
mantenerse en la parte corta de los bonos en dólares", dijo.
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