Por Brian Love - PARIS - Hablar de la desaparición del euro es algo tan creíble como que California prescinde del dólar, dijo el jueves el presidente del Banco Central Europeo, Jean Claude Trichet, luego de que Francia y Holanda votasen "no" a la constitución europea. Trichet dijo que hablar del final de la moneda única europea cinco años después de su nacimiento era algo "absurdo" a pesar de la depreciación de la divisa desde el rechazo francés al proyecto de constitución diseñado para dar impulso a la Unión Europea. "Una completa tontería," dijo Trichet, un vigoroso defensor del euro mucho antes de llegar a su cargo en el BCE, en el transcurso de una conferencia de prensa en Francfort, Alemania. "No quiero comentar preguntas absurdas. Si su pregunta es si es probable o no que California, o Alaska, o Florida, tengan su propia moneda, le contestaría de la misma forma. Pregúntenle a esos que están llevando ideas absurdas," declaró Trichet. El presidente del BCE hablaba tras una reunión del banco central europeo que ignoró las crecientes exhortaciones para que se lleve a cabo un recorte en las tasas de interés para ayudar a la economía de la zona del euro, que se debilita ante el impacto psicológico de los votos negativos en Holanda y Francia contra la constitución europea. El euro ha perdido alrededor del 3,0 por ciento de su valor tras los referendos del domingo, en Francia, y del miércoles, en Holanda, desde un nivel de alrededor de 1,25 dólares el viernes, pero se estaba recuperando algo el jueves, con un cierre cercano a los 1,23 dólares. La moneda única europea se vio conmocionada el miércoles por una información de prensa de que se había discutido el posible fracaso de su proyecto en una reunión a la que asistió el ministro alemán de Finanzas Hans Eichel, el presidente del Bundesbank Axel Weber y economistas de bancos de inversión. La información, aparecida en el semanario Stern, hizo que el banco central alemán emitiera un comunicado descartando cualquier fracaso de la moneda. Algunos pocos economistas han hablado recientemente de la idea de que una conmoción importante en la moneda podría poner en duda su supervivencia a largo plazo, mientras que la mayor parte de los analistas dice que las cosas no tiene que ir tan lejos. DEFENSA ORQUESTADA Otros prominentes banqueros centrales y políticos intervinieron en el tema en un intento aparente de evitar que las cosas vayan demasiado lejos en los mercados de moneda. "Es una tontería mayor," dijo Nourt Wellink, un miembro holandés del Consejo de Gobierno del BCE, poco antes de la reunión que decidió mantener las tasas de interés sin cambios en su mínimo histórico del 2,0 por ciento al que llegó hace dos años. "Para nosotros, es un día normal de trabajo." El ministro alemán de Finanzas, Hans Eichel, negó de pleno que se hubiera producido dicho debate. "En ningún momento hubo una discusión sobre una ruptura de la unión monetaria en el que hubiera estado envuelto," dijo al parlamento. Al tiempo de rechazar las peticiones de recorte de las tasas de interés, procedente de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) y del ministro alemán de Economía Wolfgang Clement, el BCE redujo su pronóstico de crecimiento para la zona del euro este año incluso más cerca del 1 por ciento tras una serie de datos negativos sobre crecimiento y confianza que confundieron sus proyecciones anteriores de un repunte inminente. El segundo de Eichel, el viceministro de Finanzas Caio Koch-Weser, dijo que era una "locura" cosiderar al euro como una carga para la economía de 12 países que comparten la moneda. |