|
La confianza de los consumidores cayó en
agosto un 23,9% interanual, de acuerdo con un informe difundido ayer por el
Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella. En
tanto, el Índice de Confianza del Consumidor se mantuvo sin cambios respecto al
mes anterior, lo que apunta a un menor impacto de la presión cambiaria sobre el
indicador.
Entre los componentes del ICC, el subíndice de Situación Personal avanzó un
1,9% con respecto a julio, seguido por el de Situación Macroeconómica, que
anotó un incremento del 1%. A contramano, el de Bienes Durables e Inmuebles
cayó 6,1%, principalmente por el fuerte encarecimiento del crédito, generado
por la suba de las tasas de interés y por la aceleración en la tasa de
inflación, principalmente por el efecto de traslado a precios (pass-through)
generado a partir de la crisis cambiaria. Parece que todavía hay complicaciones
para estabilizarla.
Por otra parte, la perspectiva de corto plazo cayó apenas un 0,7% a nivel
nacional, pero todavía se mantiene el optimismo para el largo plazo, que anotó
un avance del 2,1%. En relación con un año atrás, la confianza de los agentes
con respecto a su situación personal mejoró apenas un 0,5%, pero la expectativa
para los próximos doce meses creció 2,7%.
En la distribución territorial, la confianza del consumidor cayó 1,9% en el
Interior del país y permaneció constante en el Gran Buenos Aires. A su vez,
mejoró 3,7% en Capital Federal. Por último, en la distribución por nivel de
ingresos, la confianza bajó 4,2% para el sector de los encuestados con mayor
poder adquisitivo, mientras que creció 3,5% para el de menores ingresos.
|