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Por Pablo Wende - El equipo
económico llegó a la conclusión este fin de semana que tendrá que dar
señales más contundentes para erradicar las dudas sobre la capacidad de pago de
la deuda.Según pudo averiguar Infobae, ya están trabajando en medidas que
apuntan en una dirección: dar absoluta garantía a los inversores que las
necesidades de financiamiento están 100% cubiertas hasta el final del mandato
de Mauricio Macri, es decir diciembre de 2019.
Altas
fuentes oficiales no dudan del impacto que tendrán los próximos anuncios:
"Los que están especulando con un default de la Argentina van a perder
mucho. Y eso ocurrirá muy pronto", señalan. Las próximas dos semanas serán
utilizadas para presentarle al mercado cómo queda finalmente el programa
financiero y mostrar que el repago de la deuda está totalmente asegurado. "Estará
absolutamente todo cubierto, incluso en el escenario de que no podamos renovar
las Letes que vencen en 2019", explican.
Los
mercados estuvieron jugando contra la Argentina desde que comenzó la corrida
cambiaria en abril. Pero la semana pasada recrudecieron las apuestas negativas.
No sólo volvieron a caer los precios de los bonos, llevando el riesgo país
nuevamente a la zona de 700 puntos básicos. Además hubo fuertes compras de
seguros contra default, o Credit Default Swaps. Esto llevó a la prima del
seguro a un nivel de alarma.
Quienes
compran seguros contra un evento de cesación de pagos de la Argentina pagan un
costo de 6% sobre el precio de los bonos. Hace diez días ese costo era de 4,5%
y cuando arrancó el 2018 apenas superaba el 2%.
El problema
que genera esta dinámica es que se multiplica la cantidad de inversores
apostando contra la Argentina, lo que inmediatamente repercute negativamente en
el precio de los bonos. Y se aleja cualquier posibilidad de recuperar el
acceso a los mercados financieros.
Ni siquiera
el acuerdo con el Fondo y los USD 50.000 millones comprometidos por el
organismo lograron recuperar la confianza de los inversores. Y está por verse
si las futuras medidas que anuncie el Gobierno tienen buena aceptación entre
los inversores.
Según los
últimos números distribuídos por el secretario de Finanzas, Santiago
Bausili, aún contando el dinero del FMI harían falta unos USD 7.500
millones para hacer frente a vencimientos de deuda en 2019. Pero algunos bancos
de inversión consideraron que la cifra es más alta por el riesgo de
refinanciación de Letes a medida que se acerquen las elecciones presidenciales.
Por lo que las necesidades financieras podrían superar en realidad los USD
15.000 millones.
Los
próximos anuncios que se harán en relación con la deuda procuran eliminar
cualquier duda sobre la posibilidad de caer en default en 2019, aún si no se
consigue un sólo centavo en los mercados internacionales el año próximo. Y se
espera que eso ayude a bajar el seguro de default, pero sobre todo los actuales
niveles de riesgo país, para que vuelva a ubicarse en zonas de 500 a 550 puntos
(que aún sigue siendo alto).
Bancos de
inversión como Nomura salieron a decirle a sus clientes que el castigo sobre
los bonos argentinos es exagerado. Y resalta que el precio de la deuda se ubica
al menos dos escalones por debajo de la calificación que hoy recibe la
Argentina. Por lo tanto, sería lógico esperar un repunte de esos valores.
¿En qué
consistirían los anuncios concretamente? Sobre eso hay un silencio hermético.
Pero luce poco probable la versión que el Tesoro norteamericano aporte dinero
fresco, que se agregaría al paquete de USD 50.000 millones del FMI. Otra
opción, tampoco firme, es que bancos internacionales aporten dinero fresco,
aunque por ahora sólo se acordó que el "repo" que vence en diciembre
con una docena de entidades internacionales será renovado.
Luce mucho
más probable, en cambio, armar una ingeniería financiera con los jugadores
locales (fondos comunes, bancos y compañías de seguros) para comprometer la
renovación de Letes y otros bonos que vencen a lo largo del año próximo.
La
eliminación de Lebac que ya viene efectuando el Central le dará más aire al
Tesoro para conseguir financiamiento en los próximos meses. A tal
punto que la idea es mostrar en breve que ya está cerrado el programa 2018 y
que hay posibilidad de prefinanciar al menos un trimestre de 2019. Esto siempre
contando los USD 6.000 millones que desembolsaría el FMI en dos tramos, uno a
mediados de septiembre y el otro antes de fin año.
El
"broche de oro" de esta estrategia es aprovechar el viaje a
Nueva York de Mauricio Macri el 25 de septiembre. El Presidente estará
participando en esa fecha de la asamblea anual de la ONU, pero se aprovecharía
también para llevarle a los inversores señales claras sobre la capacidad de
pago de la Argentina.
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