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Por Francisco Jueguen -
Pese al déficit y
a la falta de acceso al mercado, el Gobierno ratificó que tiene confianza
en cumplir su programa
financiero. Sin embargo, hay un reconocimiento oficial: el mercado
no comparte esa seguridad, ni siquiera tras el apoyo del FMI . Por eso, ya se
abrieron negociaciones para ampliar el apoyo financiero externo y llevar calma
a los inversores. Ayer, el ministro Nicolás Dujovne reconoció
queel PBI caerá 1% este año.
En el memorándum de entendimiento firmado con el FMI,
el Gobierno había previsto un crecimiento de 0,4% para este año. Pero esa
proyección cambió por el impacto de lasequía , la volatilidad
cambiaria y, ahora, el impacto del caso de los cuadernos ,
según dijo Dujovne (además de ministro, coordinador del equipo económico), en
una entrevista con agencias de noticias internacionales.
Por otro lado, Dujovne, anunció que suspenderá el programa de recompra
de letras intransferibles al Banco Central (BCRA),
acordado también en ese memorándum.
"Estamos tranquilos, el mercado no", resumían ayer en los
pasillos del Palacio de Hacienda para describir una volatilidad cambiaria que
ya se había desacoplado de los cimbronazos de los países emergentes.
"Tenemos que dejar de correr atrás de la pelota y asegurar que tenemos
cubiertas las necesidades financieras. Hay que dar certidumbre y despejar las
dudas", agregaron cerca de Dujovne.
¿Una línea de crédito de US$15.000 millones con el Departamento del
Tesoro de Estados Unidos y bancos de ese país, ampliación del acuerdo con el
FMI o del swap con China, acuerdos con otros organismos multilaterales?,
preguntó LA NACION sobre la información que ya circuló. "No
podemos hablar de negociaciones on going [en marcha]. Se
barajan alternativas", ratificaron en Hacienda. Pero tanto en el
ministerio como en el propio Fondo negaron una posible ampliación del stand
by vigente.
"Estamos trabajando para garantizar el programa financiero de
2019", estimaron, en tanto, inmejorables fuentes del equipo económico que
trabaja en el proyecto. "Incluso en el escenario de que no podamos renovar
las LETE", dijeron.
El mes próximo, el presidente Mauricio Macri viajará a la Asamblea
General de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York. Allí mantendrá una agenda
paralela de reuniones con grandes fondos de inversión en la que buscará llevar
tranquilidad sobre la situación financiera de la Argentina.
En el Gobierno tienen calma con relación a la deuda y ratificaron que
hay plena confianza en cumplir con las obligaciones. En Hacienda esgrimen que
si renuevan el 40% de los vencimientos de este año (bonos más préstamos de
bancos), el desembolso previsto del FMI es suficiente. En tanto, si se renueva
el 100% de los vencimientos, las necesidades estarían cubiertas hasta marzo. No
obstante, el promedio de los últimos roll over estuvo en el
45%, admitieron las fuentes oficiales. Para el año próximo, las necesidades -en
caso de una renovación total de la deuda que vence- son de US$7500 millones.
El crecimiento ha sido peor del que esperábamos. El impacto directo de
la sequía ha sido de 1,3 puntos del PBI
Nicolás
Dujovne, ministro de Hacienda y Finanzas
"Los spreads de los bonos argentinos exageran
absolutamente nuestro nivel de riesgo", se quejó Dujovne ayer en la
entrevista con las agencias. Y recordó además, en tren de dar tranquilidad, que
el mes próximo ingresarán otros US$3000 millones del crédito acordado con el
FMI. El ministro dijo además que el déficit de cuenta corriente en 2019 se
reducirá a un 3% del PBI. El viernes pasado, el fondo Nomura, uno de los más
importantes, afirmó en un informe que el castigo sobre la deuda argentina es
"exagerado".
El ministro coordinador señaló que, además, el país pidió al FMI que se
removiera del acuerdo el programa para que el Tesoro recomprara trimestralmente
US$3125 millones en letras intransferibles en manos del BCRA. Este plan
generaba una "fuente de incertidumbre" en el mercado, explicó Dujovne
a los periodistas, y agregó: "Esa operación había sido ideada como forma
de ir cancelando el stock de Lebac del BCRA. Pero toda vez que el Central
avanzó con un programa con fondos propios o con un diseño propio para la cancelación
de Lebac, consideramos, junto con el Fondo, que ya no era relevante
mantenerlo". En Hacienda ayer admitían que este pedido aún tenía que ser
aprobado por el directorio del FMI.
No fue cualquiera el momento elegido por Dujovne para admitir que el PBI
caerá 1% este año. Pese a que eso fue lo que ventiló la semana pasada en una
reunión con diputados del interbloque de Cambiemos, el ministro solo admitió un
escenario de caída luego de que lo dijera públicamente en una conferencia en
Cartagena el director del Hemisferio Occidental del FMI, Alejandro Werner,
parte del equipo de monitoreo del Fondo que todavía se mueve por el país.
"Por supuesto que el crecimiento ha sido menor del que esperábamos.
El impacto directo de la sequía ha sido de 1,3 puntos del PBI, pero si uno mira
los impactos indirectos sobre maquinaria agrícola, transporte, comercio, la
sequía se ha llevado 2 puntos de nuestro crecimiento de este año", dijo
Dujovne, que afirmó que la caída será de 1% este año, pero que la economía
crecerá 1,5% el próximo.
Además de la sequía y la crisis cambiaria, el ministro admitió que el
caso de los cuadernos, que involucra a Cristina Kirchner, funcionarios y
empresarios, tendrá impacto en la actividad pese a que el Gobierno buscó
blindar ayer ese efecto.
Las nuevas previsiones
-1% Caída: Es la baja que sufrirá el PBI este año, según el
ministro; el Gobierno había proyectado un alza de 0,4% en el memorándum de
entendimiento firmado con el FMI en junio pasado
3125 millones de dólares: Es el monto que el Tesoro debía pagar
trimestralmente al BCRA para recomprarle letras intransferibles, plan ahora
suspendido en acuerdo con el FMI
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