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Por Javier Blanco -
Los tempraneros esfuerzos oficiales por llevar calma a los mercados parecieron
tranquilizar a algunos inversores y favorecer el rebote de bonos y acciones,
pero se mostraron ineficaces para aplacar la demanda de
dólares , lo que obligó alBanco Central (BCRA)
a volver a intervenir con reservas sobre el mercado para acotar -aunque no
neutralizar- la tendencia alcista del billete.
El saldo fue un nuevo precio récord para la divisa, que comenzó la
última semana del mes cerrando a $31,54 y $30,97 para las ventas minorista y
mayorista, respectivamente, valores que suponen un aumento de 7 centavos
( 0,23%) en cada segmento en relación con el viernes. Y confirmó, a la vez, que
el alza superior al 63% que acumula el billete en el año no basta por sí para
balancear la plaza local, lo que hace que el dólar sostenga su tendencia al
alza aun en días en que se debilita a nivel mundial.
La jornada comenzó con el Gobierno tratando de despejar las dudas del
mercado respecto de sus finanzas y la viabilidad de iniciativas diseñadas para
mantener la actividad aun en tiempos de ajuste fiscal.
A eso apuntaron los anuncios del ministro de Transporte y el presidente
del Banco Nación sobre la creación de un fideicomiso que apunta a garantizar
las obras en seis corredores viales y otras medidas para agilizar pagos al
sector, y el diálogo matinal que el ministro de Hacienda y Finanzas, Nicolás Dujovne,
tuvo -no casualmente- con agencias internacionales de noticias para sincerar
proyecciones e intentar despejar las dudas externas sobre la capacidad de pago
de la deuda y el acceso al financiamiento (ver página 13).
Palabras no, billetes sí
Pero las aclaraciones, que parecieron ayudar para que la Bolsa porteña
( 1,3%) y los bonos rebotaran y el riesgo país cayera 13 puntos, no bastaron
para disciplinar el dólar, tal vez por las dudas que había dejado la actitud
prescindente del BCRA frente al castigo que recibió el peso el viernes, en una
rueda de ganancias para casi todas las monedas emergentes e incluso de rebote
para el real, a cuyo derrape se había adjudicado en los días previos la culpa
por la caída propia.
Por eso no sorprendió que, pese a las señales de distensión en el resto
de los mercados, la plaza cambiaria iniciara sus operaciones con la tónica del
viernes y una demanda activa que, al contraponerse con una oferta acotada,
volvía a empujar el billete.
"El dólar mayorista comenzó el día operando con un gap de
10 centavos respecto del cierre previo, es decir, a $31,00, aunque las tasas se
mantenían sin cambios", observó Fernando Izzo, de la correduría ABC. Esto
pareció terminar de convencer al BCRA de revisar su estrategia de intervención,
que se había concentrado sobre los futuros en los últimos días, para volver a
ofrecer reservas mediante subastas: fueron dos, mediante las cuales colocó
US$210 millones (el 30% del total de US$674 millones transado en el día) a un
promedio de $30,85, para tratar de equilibrar la plaza y acotar la suba del
billete.
Los analistas descreen de que los esfuerzos discursivos de Dujovne y la
acción más activa del BCRA alcancen para calmar al mercado. "En un
contexto de volatilidad como el actual, y mientras no se despejen las dudas, es
difícil que el mercado se calme solo con subastas pequeñas del BCRA",
advierte el economista Matías Carugati, de Management & Fit.
"Los dichos de Dujovne aclaran, pero estaban descontados en el
mercado. Y las ventas del BCRA ayudan a contener la migración de pesos a
dólares, aunque si los nuevos ahorros se siguen dolarizando... En definitiva,
hasta que no haya un valor que alinee expectativas, es difícil que frene la
demanda", juzgó su colega Guido Lorenzo, de la consultora ACM.
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