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Por Pablo Wende
- Ayer se vivió una de las mejores jornadas financieras del año, pero los
activos locales no se dieron por enterado. Se registró un nuevo récord en los principales índices de Wall Street,
con subas cercanas a 1% y también repuntaron todas las acciones emergentes. Además,
las monedas se apreciaron en casi todos los mercados incluyendo al real
brasileño, que terminó a 4,07 por dólar.
Sin embargo, el alivio apenas se registró localmente. Incluso el BCRA
realizó dos licitaciones para agregar oferta de divisas en un mercado que sigue
con mucha demanda. Y terminó vendiendo USD 210 millones, aunque la caída
de reservas fue algo menor (USD 186 millones). El stock quedó en USD 55.514
millones.
En el medio, circularon todo tipo de versiones respecto al plan del
Gobierno para cerrar el programa financiero 2019. Infobae adelantó ayer que se está trabajando para dar señales
contundentes sobre el acceso a fondos frescos para refinanciar la deuda que
vence el año que viene. Incluso corrieron rumores sobre
una ampliación del programa con el FMI por otros USD 15.000 millones, pero por
ahora no fueron confirmados.
Eso sí, el ministro de Hacienda, Nicolas Dujovne, informó que le solicitarán al FMI que gire USD 3.000
millones correspondientes a la cuota prevista para septiembre. Este
desembolso es posible por el cumplimiento de las metas fiscales que se habían
pactado para junio. El otro giro por parte del organismo internacional debería
llegar a mediados de diciembre por una suma similar.
Las ventas decididas por el titular del BCRA, Luis Caputo,
suavizaron la suba de la divisa que arrancó sostenida de entrada. Incluso el
tipo de cambio mayorista llegó a tocar los $ 31, pero finalmente cerró apenas
por debajo de ese nivel.
Quedó de todas formas un sabor amargo en el equipo económico en lo que
fue la primera rueda de la semana. El mercado cambiario no pudo aprovechar
la franca mejora que ayer se vivió en todos los países emergentes, tanto
en relación a la valuación de las monedas como la evolución del mercado
accionario.
Sin embargo, la demanda de dólares continúa siendo persistente a
pesar de que ya se acumuló una suba de más del 65% en lo que va del año. Ya
no es tanto por turismo (de hecho está bajando), sino por atesoramiento de
pequeños y medianos ahorristas.
En las últimas jornadas de la semana pasada el Banco Central había
dejado que el dólar suba, pero fue a la par de lo que sucedía en Brasil. Ahora
decidió intervenir al observar que se producía un movimiento en la dirección
contraria: mientras el real se apreciaba el peso seguía perdiendo terreno.
Por otra parte, el Gobierno busca llevar tranquilidad sobre la capacidad
de pago de la deuda. Ayer el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne,
adelantó que le solicitaron formalmente al FMI que gatille el desembolso
de USD 3.000 millones, que estarían ingresando el 15 de septiembre.
Pero para la semana próxima la secretaría de Finanzas está trabajando en
la presentación de lo que será el cierre del programa financiero 2018 y de todo
el 2019. El objetivo es llevar tranquilidad a los inversores sobre la capacidad
de pago de la deuda en lo que resta de la gestión de Mauricio Macri.
El mercado por ahora no se dio por enterado. El riesgo país apenas bajó
a 688 puntos básicos. Fue un reflejo de subas casi imperceptibles que tuvieron
los bonos, apenas 0,5% en los plazos más largos, mientras que los cortos
prácticamente no tuvieron modificaciones.
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