|
|
| En lo que va del mes, el BCRA inyectó $180.000 millones |
| ABC Mercado de Cambios S.C. comunica sobre la fuente de la siguiente nota: |
| Texto informativo:
29/08 - 08:47 Ambito Financiero |
Recomendar |
Imprimir |
|
|
Por Jorge Herrera - La brecha entre el "¡No pasa nada,
tranquilos!..." (Macri dixit) y la actualidad del mercado
cambiario refleja la tensión sobre el peso. Cierto es que ayer el real en
Brasil cayó frente al dólar 1,45% a niveles de R$4,14 en medio de la creciente
incertidumbre electoral. Por lo que podría decirse que el BCRA dejó que el tipo
de cambio oficial a $32,07 acompañara la depreciación de la moneda del
principal socio comercial. Pero el "¡No pasa nada,
tranquilos...!" sigue transmitiendo que las expectativas
oficiales continúan bien elevadas. Es como si el Gobierno de Cambiemos aún
continuara bajo el elixir del espíritu ultra optimista del ya célebre paper
titulado "Don't worry, be happy", pergeñado en la
Fundación Pensar, y sobre el cual se diseñaron las políticas económicas
implementadas, que luego implosionaron. Si bien esto ya es historia, al mercado
le inquieta que el Gobierno envíe este tipo de mensajes porque, a la luz de los
acontecimientos, suenan desmedidos o más bien desconcertantes sobre la
realidad. La puja cambiaria denota también una típica pulseada de parte del
mercado, porque si no ayer le hubieran llevado todos los dólares que el BCRA
puso a disposición a poco más de $31,30/$31,40. Sin embargo, luego marcaron
precio por encima de $32. Son cosas del mercado.
Ahora bien, esto no implica soslayar que el nivel de desconfianza sigue firme,
incluso creciendo, por lo que es imperioso que el Gobierno y el BCRA reencaucen
las fuerzas del mercado cambiario. Cayó el real ayer, pero el clima doméstico
va por otro carril que el externo. Porque, si no... ¿cómo explicar que en las
últimas jornadas los seguros contra default de la deuda argentina a 5 años
(CDS) subieran a máximos de 603 puntos cuando los de la deuda de Turquía
bajaron a menos de 485 puntos?. O sea, acompañamos el malhumor emergente, pero
a la hora de la fiesta nos aplican el derecho de admisión y permanencia y
quedamos afuera. Influye, sin duda, el ingrediente externo, los inversores
miran con recelo los compromisos financieros de 2019 y todo este embrollo
retroalimenta las expectativas negativas de los locales en medio de la
recesión. De ahí la presión sobre el peso.
Visto todo este panorama, tampoco se comprende bien el accionar del BCRA, que
con un mercado cambiario bajo tensión e indicadores que marcan que la fiebre
inflacionaria no cede, deja en la calle una inmensa masa de dinero sin destino.
Los números oficiales al jueves pasado muestran que la base monetaria se
expandió casi $180.000 millones. Entre mayo y julio la base creció entre 30.5%
y 31,5% interanual, y ahora en agosto lo está haciendo a un ritmo del 38,2%. El
esquema de flotación cambiaria funciona si hay cierto control sobre la oferta
monetaria. De lo contrario el sistema se torna inestable. Y si algo está claro
es que la demanda de dólares supera ampliamente a la oferta mientras que todo
lo contrario ocurre con el mercado de pesos, donde lo que sobran son
precisamente los pesos.
El desarme de las Lebac está pegando de lleno en el contexto monetario. Al cabo
de las primeras tres semanas vía Lebac se inyectaron $340.302 millones más
otros $4.090 millones por pago de intereses. Gracias a las ventas de dólares al
sector privado por parte del BCRA y del Tesoro se pudieron absorver $30.898
millones y $29.034 millones, respectivamente. La otra parte del trabajo sucio
estuvo a cargo de las Leliq y los Pases. Por ambos canales, sobre todo el de
las Leliq, el BCRA aspiró $110.721 millones. De modo que la Base aumentó
$178.436 millones. No extraña que en un contexto donde la demanda de dinero se
ha retraído (el M2 privado crece a menos del 20% anual) y con un mayor nivel de
incertidumbre el mercado cambiario sea la caja de resonancia.
El Gobierno blanqueó el problema de las Lebac en el acuerdo con el FMI. Por eso
el BCRA ahora computa la Base monetaria amplia que incluye a las Leliq, las
Lebac en manos de bancos y los Pases. Hoy la base monetaria asciende a
$1.245.245 millones mientras la base amplia está en $1.703.546 millones. Además
están las Lebac en manos de los ahorristas privados que suman más de $464.000
millones.
Los bancos están en el corralito, pero los inversores no. Sus tenencias son
demanda potencial de divisas, ya que la súper tasa parece ya no convencer a
nadie, sólo a aquellos que necesitar estacionar liquidez por el giro de sus
negocios o necesidades de financiamiento. Además, en este período el sector
público ha visto incrementar sus depósitos en el sistema en más de $100.000
millones. Al 23 de agosto los depósitos del sector público ascendían a $438.179
millones, una masa nada despreciable (equivalente a cerca de u$s14.000
millones). Por ello resulta curioso que no "induzcan" al sector público
a colaborar en el control de la oferta monetaria. Algo más habrá que hacer,
porque subir más los encajes sería el plan C.
|
 |
| ABC Mercado de Cambios S.C. le acerca las noticias y novedades de mayor trascendencia relacionadas
con el comercio y operaciones cambiarias a través de una fuente
segura y confiable. |
|
Nota:
Haga click sobre la noticia o novedad que desea ver |
|
1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 |
|
|
|
|