Por
Juan Pablo Marino - Con un gran escepticismo por el futuro económico y financiero del país y
altas dosis de incertidumbre entre los operadores del mercado, el dólar se
disparó ayer un 7,5% ($2,41) hasta el récord histórico nominal de $34,48, pese
al anuncio del presidente Mauricio Macri, quien dio a conocer previo al inicio
de la rueda que el Gobierno acordó con el FMI un adelanto de "todos los
fondos necesarios para garantizar el cumplimiento del programa financiero del
año próximo". En sintonía, el mayorista saltó 8,4% ($2,65) y superó por
primera vez, y sin escalas, los $32 y los $33, para cerrar en los inéditos $34.
Es que la falta de precisiones del nuevo acuerdo crediticio con el FMI (ver
pág. 2) y del ritmo de recorte del déficit fiscal, junto con el creciente
malhumor social frente a la alta inflación y la tendencia recesiva del PBI,
reactivaron la demanda de divisas. La tendencia se profundizó ante la notoria
ausencia de oferta por parte de los exportadores. Agentes del mercado
remarcaron que otro factor que alentó a la pérdida de valor del peso fue el
abultado caudal de negocios a futuro, frente a las liquidaciones con cierre
mañana por fin de mes.
Durante la jornada, el Banco Central salió a ofrecer en una subasta u$s300
millones, que fueron absorbidos en su totalidad a un precio promedio de
$31,6396. En los días previos, la autoridad monetaria había colocado menor
cantidad de dólares, a precios más bajos y en dos licitaciones diarias.
Diversos economistas habían criticado esta estrategia de la autoridad
monetaria, al considerar que no generaba un cambio en las expectativas, sino
que solamente servía para cubrir la demanda de divisas, una medida que
terminaría dilapidando reservas.
"El anuncio fue vago y hecho por el presidente, lo cual tiene sus
riesgos", dijo Lorenzo Sigaut, de la consultora Ecolatina, quien piensa
que el ministro de Economía ha debido dar precisiones. "Realmente fue una
de las peores jornadas que vi en el mercado por el contexto y por la no
reacción del oficialismo. Nadie salió a dar explicaciones, o intentar calmar un
poco los ánimos", comentó el analista financiero Christian Buteler.
Las presiones sobre la moneda argentina no cesan a pesar de que la tasa de
interés de referencia se ubica en 45% anual, una de las más altas del mundo. En
ese marco, el "call money" entre bancos se mantuvo en el entorno del
42%, y las tasas de las Lebac en el mercado secundario elevaron sus
rendimientos, operándose la de 21 días al 48%. En el mundo, mientras tanto, si
bien el dólar se apreció frente a las principales divisas, la tendencia fue
opuesta en algunos mercados emergentes: en Brasil, la moneda de EE.UU. cayó un
0,6%, a 4,1143, lo que muestra a las claras que la presión sobre el peso
argentino sobrevino estrictamente por factores domésticos.
En el mercado de futuros Rofex se contabilizaron u$s2.016 millones, de los
cuales más del 40% se pactó entre agosto y septiembre con precios finales de
$33,95 y $35,10, respectivamente con tasas de 26,84% y 36,90%. En el plazo de
octubre se operaron u$s1.078 millones. Para fin de año, el mercado espera que
divisa opere a $38, un 7% más que el martes. "El BCRA estuvo cambiando
posiciones cortas por largas, haciendo roll over de sus plazos vendidos con
anterioridad. Los plazos mostraron subas alineadas con el spot en el entorno de
los $2,50 promedio", dieron desde ABC Mercado de Cambios. El
"blue" trepó 6,1% ($2), a $35.
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