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Por Carlos Lamiral - Grandes
empresas de productos masivos comenzaron a restringir la reposición de
productos en las góndolas de los supermercados. El estallido del dólar provocó
un descalabro en el sistema general de precios de la economía y las empresas,
por precaución, están a la espera de que el panorama se estabilice.
Al igual que ocurre en gran parte de la cadena de pagos en las actividades
industriales, las empresas se enfrentan al riesgo de mandar a reponer sus productos
en las cadenas de retail, con un valor del dólar determinado, y que cuando
cobren ya se encuentre a otro valor superior. Sin llegar al punto de que haya
desabastecimiento, igualmente, en el sector supermercadista advierten que no se
están reponiendo productos, con lo cual, es factible que los consumidores vean
faltantes en los próximos días, si el gobierno no logra frenar la escapada del
billete norteamericano.
Victor Fera, dueño de Maxiconsumo y productos Marolio, advirtió que "los
proveedores suspendieron las ventas porque no saben cuál es el valor de dólar,
han perdido la confianza en la economía".
En todas las empresas, sobre todo las de consumo masivo, también se enfrentan
al problema de la caída de las ventas. La retracción del consumo es tan fuerte
que se encuentran con el riesgo perder aún más ventas si tratan de trasladar la
devaluación del peso a los precios.
La caída del consumo interno es palpable en el sector supermercadista, donde
los margenes de rentabilidad son acotados por cada producto, lo cual obliga a
tener una alta rotación. Por otro lado, las cadenas de retail demoran el pago a
sus proveedores, lo cual genera mayor grado de incertidumbre a las
proveedoras.
Algunas cadenas de valor de las empresas se encuentran totalmente dolarizadas,
como en el caso de las fabricantes de bienes de capital, pero en otros casos,
como fabricantes de juguetes, las empresas le venden a minoristas y cobran en
pesos, lo cual les genera un descalce de monedas.
En cualquiera de los dos casos, la falta de precio del dólar, genera un freno
total de operaciones. De hecho, el secretario de la Cámara Argentina de la
Maquina Herramienta (CARMAHE), Pedro Cascales, dijo que "en estos días
está todo frenado". No se están realizando operaciones. No se están reponiendo
insumos, y las que exportan tampoco liquidan porque no saben a qué precio está
la divisa.
Juan Carlos Ferrero, fundador de la empresa BAW, fabricantes y comercializadora
de equipos de soldaduras, aseguró que las pymes "no podrían seguir
sosteniendo su actividad en otro semestre con estas características".
La única luz que están viendo a lo largo del túnel varias pymes del sector
industrial es que con el tipo de cambio tan devaluado y con la capacidad
instalada ociosa, que en algunos casos llega al 50%, la salida puede llegar de
la mano de la exportación.
Por el momento, en la Secretaría de Comercio se está siguiendo el tema de cerca
pero no se anticipan medidas.
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