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Por Aldo Abram - Hay enorme preocupación por la
corrida cambiaria que vivimos. Para entenderla, hay que imaginarse un paciente
que tiene una creciente infección (un Estado que gasta excesivamente) y que el
médico (los funcionarios de turno) demora en curarlo. Lamentablemente, esto le
genera una hemorragia interna al paciente. O sea, se genera una corrida
contra el peso porque la gente observa que el Banco Central, en vez de
priorizar defender el valor de su moneda, se dedica a tratar de diluir los
costos de ese exceso de gasto público. Es cierto que hay que empezar a curar la
infección cuanto antes, pero lo más urgente es parar la hemorragia, porque, si
no, el paciente se nos va a morir desangrado.
Si le preguntamos a cualquier
persona de la calle por qué le preocupa que suba el dólar, va a decir que
porque sus pesos valen menos. Y, aunque muchos economistas no lo entiendan, ese
es el verdadero problema hoy y no que el dólar suba; porque esa alza es porque
el peso está perdiendo valor. Por supuesto, cuando esto pasa, la gente baja la
demanda de moneda local y eso provoca una nueva merma de su valor que se
refleja en otra alza del tipo de cambio. Por lo tanto, más gente se asusta y
deja de demandar pesos y su valor merma aún más, haciendo subir el tipo de
cambio y así sucesivamente en una suerte de círculo vicioso. Esta es la sangría
que hoy observamos como una corrida cambiaria que, en realidad, es una
corrida contra el peso.
Claramente, no se puede
detener vendiendo divisas por cuenta gotas y dejando pesos que nadie quiere en el
mercado, porque eso hace que valgan menos y, por ende, el tipo de cambio suba
haciendo que menos gente quiera tener moneda local y así sucesivamente. Hay que
sacar todos los pesos que sobran y defender su valor a un precio que no debería
ser superior al actual. Esto se puede hacer dejando de emitir desde el Banco
Central (BCRA), por ejemplo, para bajar la tasa de interés, que tiene que ser
la que resulte del mercado y no una fijada arbitrariamente por dicha entidad.
Además, el aumento de encajes de cinco puntos porcentuales debe constituirse en
pesos, para que los mercados demanden parte de la moneda que sobra. Es absurdo
subir los encajes y que se constituyan en títulos del BCRA, porque eso no ayuda
a sacar pesos del mercado. Luego, hay que ofrecer vender las divisas que sean a
ese valor que se quiere defender, por ejemplo, cinco mil millones de dólares.
Si efectivamente el BCRA deja de emitir y con los dólares saca los pesos que
sobra, el mercado encontrará su equilibrio. La gente comprobará la voluntad del
BCRA de defender el valor de la moneda y se parará la corrida.
No existe otra opción, ya que
este tipo de crisis termina en una espiralización del tipo de cambio, o sea, de
la caída del valor de nuestra moneda. El resultado ya lo vivimos en 1989. Ahora, una
vez que se logró frenar la corrida, no puede pasar, como ya sucedió, que el
BCRA vuelva a emitir pesos, porque ya se deberían haber dado cuenta de que
la gente no los quiere. Si lo hacen, volverán a alimentar otra corrida que
puede ser terminal.
Lo otro importante, una
vez que el BCRA detuvo la sangría y devolvió la tranquilidad a la gente
estabilizando el valor de la moneda, llega el turno del Gobierno y toda la
dirigencia política que debe recuperar la confianza curando la infección. Es
decir, dando muestras contundentes de que va en serio la reducción del
disparatado gasto estatal. Si se recupera la credibilidad, se incrementa el
crédito, ya que de allí se deriva esta palabra. La gente empieza a invertir y
consumir más. Saca sus dólares del fondo del placard y cambia sus depósitos de
moneda extranjera a pesos. Parte de la fuga de capitales se revierte, la tasa
empieza a bajar, porque aumenta el financiamiento interno y la economía se
recupera. Ese es el círculo virtuoso que hay que recrear si se quiere evitar
una crisis, pero el objetivo de este artículo es simplemente ver cómo parar la
hemorragia. Si quieren saber cómo se cura al paciente, lean https://goo.gl/eL12s2
El autor es economista y
director de la Fundación "Libertad y Progreso".
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