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Por Maria
Ximena Casas - Los esperados anuncios de un paquete de medidas económicas y el
feriado en Wall Street, ¿servirán para calmar al dólar en el arranque de la
semana? Varios especialistas financieros consultados por Infobae coincidieron
en la necesidad de un "golpe de credibilidad", pero que la
incertidumbre financiera no se puede eliminar de un día para el otro y que,
probablemente, la volatilidad de la divisa estadounidense continúe.
El mercado
cambiario y la bolsa porteña operarían este lunes con menos volumen, ya que en
los Estados Unidos es feriado por la conmemoración del Día del Trabajador, lo
que podría ayudar a la estrategia del Gobierno de buscar un impacto positivo
con el anuncio de nuevas medidas.
"No se
sabe bien por dónde va a ir el plan, pero se estima que por un mayor ajuste
fiscal que el que se estimaba, con equilibrio fiscal para el año que viene, y
alguna flexibilidad mayor para poder intervenir en el mercado de cambios. Dentro
de este ajuste, una reestructuración de los ministerios es más cosmética que
otra cosa. Lo que podría tener impacto positivo es que el programa económico
sea muy determinante y creíble. Más allá de las medidas económicas y
financieras, hay un lado político que es la falta de confianza y la necesidad
de revertir las expectativas que no se ha logrado todavía", destacó
Sabrina Corujo, directora de Portfolio Personal.
Aunque
advirtió que los anuncios no van a eliminar la incertidumbre de un día para el
otro. "Está claro que va a seguir existiendo mucha volatilidad en el
mercado, por eso no se debería dejar nada al azar. Lo que se presente deberá
ser muy detallado, concreto y claro. Hay un error de comunicación que está
teniendo el Gobierno que no puede repetirse", agregó. Según su visión,
también será positivo presentar algún acuerdo sobre el Presupuesto 2019.
Para Diego
Martínez Burzaco, director de MB Inversiones, los probables anuncios de
eliminación de ministerios y la salida del Gobierno de Gustavo Lopetegui y
Mario Quintana, van en el buen sentido. Sin embargo, otras medidas que se
barajan pueden generar más preocupación. "Si las medidas van más por el
lado de aumentar impuestos que de bajar los gastos, es algo que te da caja en
el corto plazo, pero te pega aun más de lleno en la actividad económica.
Impuestos como retenciones a las exportaciones, a los bienes personales o al
turismo en el exterior no es más que un cambio en las reglas de juego que te
lleva a que la historia argentina se repita", señaló.
La
preocupación es que se profundice la recesión. "Sin estabilizar lo
financiero de corto plazo no se puede pensar en la economía real. El problema
es que una recesión más profunda altera la cuestión social y el Gobierno debe
mostrar política para manejarlo", agregó Martínez Burzaco.
La clave
estará en acelerar el ajuste pero, al mismo tiempo, hacerlo viable
políticamente. "Lo que le queda al gobierno es el ajuste fiscal pero con
respaldo de la oposición para generar credibilidad en los mercados y permitir
el adelanto de desembolsos del FMI. En este contexto, con el dólar cerca
de los $40, las retenciones transitorias se vuelven un mecanismo que el
Gobierno debería tener en cuenta para minimizar el impacto de la devaluación en
salarios", explicó Federico Furiase, director de EcoGo.
"Las
retenciones no me gustan —aclaró el economista— porque el problema de los
argentinos es cómo aumentar sus exportaciones, pero dada la situación de
emergencia y el salto del dólar podría ayudar a acelerar el ajuste fiscal".
Y recomendó un sistema de retenciones negativas cuando el tipo de cambio se
atrase, por ejemplo. O cero cuando el tipo de cambio alcance una situación
normal.
Para
Furiase, la reducción de ministerios ayuda porque aparece como un
"compromiso" desde la política, aunque en definitiva no mueve
demasiado el amperímetro. "No hay mucho más espacio; la mitad del gasto
público son jubilaciones que indexan por la inflación pasada y ahí no podés
tocar", advirtió.
El
"cambio de figuritas en el Gabinete" podría ayudar a calmar a
los mercados, estimó Furiase, pero eso no cambia los desequilibrios
estructurales de la economía argentina. "No hay una medida mágica. La
crisis económica derivó en una falta de credibilidad y dentro del combo se
necesita un ministro de Economía más fuerte, a cargo de la coordinación
macroeconómica", indicó.
El analista
financiero Christian Buteler también destacó que la parte política será
"fundamental" y que si bien hay que esperar los detalles, todo
recorte de gastos va a ser tomado en forma positiva.
"El
Gobierno se demoró un año. La expectativa era para después de las elecciones de
medio término. Dieron un año más de gracia, el experimento que no les
salió bien y ahora están yendo por desarmar todos los ministerios y que sean
secretarias del Ministerio de Economía, lo que le quita poder a Marcos Peña y
le da poder al ministro de Economía. Era difícil implementar políticas
económicas y ahora puede haber más coordinación por un tema de
estructura", apuntó Alejandro Bianchi, especialista de InvertirOnline,
aunque advirtió que para lograrlo se necesita una figura económica más
importante, algo que va a ser muy "bienvenido" por los mercados.
"El
dólar, una vez que ya alcanzó esta zona de $36 donde está ubicado el tipo de
cambio de convertibilidad, debería clamarse. Es una oportunidad para el
Gobierno porque quedó con el tipo de cambio super alto y la Argentina en este
contexto sale o sale", explicó Bianchi. En su visión, la última licitación
de dólares del viernes del Banco Central fue de USD 500 millones y se
adjudicaron USD 75 millones a poco más de $37. "Con esto ya está agotado
el poder de juego del mercado. Me parece que el dólar va a arrancar tranquilo
esta semana y que los mercados van a recuperar", concluyó.
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