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Por Juan Pablo Marino - Venimos de días de furia en el mercado
cambiario, con un dólar que por momentos parece realmente indomable
frente a los esfuerzos del Gobierno por recomponer una confianza muy
deteriorada sobre su programa económico, y alejar así los fantasmas del default
de la deuda, y, por consiguiente, los fotogramas de la crisis de comienzo de
siglo.
La megadevaluación del peso durante la semana pasada obligó al
presidente Mauricio Macri a renegociar el acuerdo con el FMI, y
a mostrar un plan (mayor recorte de gastos y retenciones a las exportaciones)
que acelere el gradualismo del ajuste fiscal. Pero la primera reacción del
mercado - el martes con las operaciones normalizadas tras el feriado de EEUU -
no fue la esperada por oficialismo, y el BCRA debió salir vender reservas, vía
subasta, para frenar una nueva disparada.
En medio de las arduas negociaciones con el Fondo para lograr un adelanto de
recursos, el mercado pareció dar el miércoles una tregua, y la extendió este
jueves, en buena parte, estimulada por ventas directas del BCRA en la plaza,
pero también por la baja del riesgo país, los rumores sobre un préstamo del
Tesoro de EEUU - luego desmentidos por el ministro de Hacienda, Nicolás
Dujovne - y una tensa calma en mercados emergentes.
Sin la vorágine de jornadas previas, ámbito.com aprovechó la pausa de
la espiralización cambiaria para consultar a especialistas del mercado sobre
los escenarios del dólar que se proyectan de corto y mediano plazo, desde su
nivel actual, por debajo de los $ 40, y el nuevo contexto macro y micro que trae
aparejado la brusca aceleración en el precio del billete verde.
• Corto plazo
Desde el punto de vista de la macroeconomía, "el actual tipo de cambio es
bastante razonable en cuanto a la variable que tiende a cerrar los
desequilibrios externos y dar cierta competitividad a la economía en el ámbito
del comercio exterior", dice Diego Martínez Burzaco, Director de MB
Inversiones. Para el economista, de igual manera, "también va a depender
del nivel de 'pass through' (impacto de la devaluación en los precios), pero de
corto plazo hay un nivel confortable del dólar con todos los costos que ya
conocemos".
Por otro lado, existe una "carga más emocional" en el valor del dólar
que es lo que lo hace más imprevisible de corto plazo, resalta Martínez
Burzaco. Para cortar con las expectativas "de tanto pesimismo por parte de
los argentinos y del mercado a nivel general", considera que el Gobierno y
el BCRA deben dar señales de que tienen "la situación bajo control".
Ayer, el Central pareció actuar en ese sentido, al modificar su estrategia de
intervención y vender divisas no solamente a través de subastas, sino
participando activamente en el mercado (¿con un guiño del FMI?), algo que no
hacía desde mediados de junio, previo al acuerdo con el fondo.
En tanto, Amilcar Collante, economista del CeSur (Centro de Estudios
Económicos del Sur) cree que "con el actual tipo de cambio real
multilateral, puede ser que Argentina cierre las cuentas externas", ante
una caída de importaciones y los efectos de la recesión. Pero advierte que lo
que no se puede estimar es la demanda financiera de dólares en un contexto de
"desconfianza explosiva".
Afirma que los depósitos en moneda estadounidense "cayeron poco, pero
cayeron alrededor de unos u$s 500 millones en estos días". La buena noticia,
por ahora, es que "están en récord de más de u$s 28.000 millones en manos
de privados", aclara. También avisa de que hay que monitorear los
depósitos a plazo si se dolarizan o no. "Hoy creo que la mejor señal es
que no se contagien los particulares y empresas en seguir dolarizando".
Para que ello no ocurra, el Gobierno debe ganar "algo de confianza",
con el objetivo de estabilizar el dólar en torno a $ 40 en el corto plazo. En
un escenario de cierta estabilidad, ve al dólar de corto plazo entre los $ 38 y
$40, y para fin de fin de año entre los $ 43 y $ 44.
Por su parte, Esteban Domecq, director de Invecq afirma que hoy por hoy
"es muy difícil predecir que va a pasar con el dólar, ya que además de ser
uno de los precios más importantes de la economía, es un activo financiero, con
lo cual es fuertemente afectado por las circunstancias del minuto a
minuto". En ese marco, pronostica que se mantendrá "mucha
inestabilidad y volatilidad en el corto plazo, mucho spread entre las puntas
(en el minorista supera los $ 2 en algunos bancos), poca oferta genuina y poco
volumen de operación".
Para Gabriel Caamaño Gómez, economista y socio director de la consultora
Ledesma, "va ser una lucha día a día en las próximas semanas", para
lograr estabilizar el tipo de cambio. Cree que "dependerá mucho de los
avances en las negociaciones con el FMI, de que no vuelvan las declaraciones
contradictorias en el oficialismo, y de los vientos que puedan venir del
contexto externo (devaluación de emergentes, elecciones en Brasil, guerra
comercial, tasa en EEUU)".
En ese contexto, es "difícil decir que el dólar tocó un techo, porque en
estas crisis mandan más las expectativas y la liquidez más que los fundamentos;
lo que sí se puede decir que desde el punto de vista de la economía real el
ajuste ya superó lo que uno podía calcular como necesario en el corto-mediano
plazo". Y sugiere que si el Gobierno quiere reforzar algo, "debería
cambiar los nombres que ya están desgastados y el mercado pide con nombre y
apellido. Pero si no lo va hacer, los mejor es el silencio".
• Mediano plazo
Soslayando la vorágine cotidiana, el desafío de mediano plazo está en
"tratar de mantener el poder adquisitivo del actual nivel de la
cotización, en lo que se refiere a tipo de cambio real multilateral, acompañando
al nivel de inflación", comenta Martínez Burzaco. De esta manera, cree que
"los valores actuales siguiendo a la inflación serían los más adecuados de
cara a los próximos meses, por eso hablar de un número nominal creo que no
tiene sentido bajo la coyuntura existente".
En la misma línea, Domecq piensa que "deberíamos esperar que se reduzca la
volatilidad si mejoran las expectativas y la confianza, en el mediano
plazo". "No veo mucho espacio para permitir una nueva apreciación en
términos reales, sobre todo tras la implementación del importe fijo a modo de
retenciones a las exportaciones, por lo que deberíamos esperar que acompañe el
ritmo de mayor inflación que tendremos en los próximos meses".
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