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Por Juan Bergelín - En
lo que fue su primera aparición pública desde que llegó a la presidencia del
Banco Central, y frente a un auditorio repleto de directores financieros de las
principales empresas del país, Luis "Toto" Caputo aprovechó para volver a marcar la
cancha del mercado de cambios. Era el último día de una semana
en la que el BCRA había cambiado de estrategia, y mientras dejaba definiciones
sobre el modo en que el organismo monetario va a intervenir para contener al
dólar, en la 39° Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de
Finanzas (IAEF), la cotización de la divisa ensayaba su tercera caída consecutiva
en un mercado que, según Caputo, "había entendido el mensaje".
"Después
de escuchar a Caputo tengo mucho más en claro qué es lo que va a hacer el Banco
Central si el dólar vuelve a disparase y cuál es su visión
sobre las tasas en estos niveles", explicaba distendido, en el lobby del
Hotel Sheraton de la ciudad de Mendoza, el portfolio manager de una Sociedad de
Bolsa. Un par de horas antes, el titular del Central reconoció que el sistema
de subastas de divisas no funcionó para frenar al dólar y dejó en claro que si
la divisa volvía a dispararse iban a intervenir de manera directa en el mercado de
cambios, como lo había hecho el miércoles. "Si hay que poner dólares sobre la mesa, se
ponen", lanzó sin dudarlo, más allá de que
admitió que hay que cuidar las reservas.
Caputo
sabía que era necesario volver a marcar la cancha del mercado de cambios para
dejar atrás la imagen de un BCRA "con las manos atadas" que se había
instalado en la city tras la firma del memorandum de entendimiento con el
Fondo, que sólo avalaba las subastas para abastecer de dólares el mercado, pero
sin interferir en el precio. Por eso habló de todo. Se amparó en la
confidencialidad de las negociaciones por el nuevo acuerdo con el FMI, pero dejó trascender que el propio fondo había avalado la nueva forma
de intervenir, que había avances productivos en las discusiones
e indirectamente metió presión en el equipo liderado por Christine Lagarde. "Está su prestigio en juego y van a hacer todo para que salga
bien", deslizó.
Para
un hacedor de política monetaria a veces las palabras pueden tener más impacto que una medida concreta.
Lo dice la Teoría maradoniana que elaboró Mervyn King cuando era gobernador del
Banco Central de Inglaterra, que se basa en el segundo gol que Diego Maradona hizo a los ingleses en el Mundial de 1986, y que
explica cómo en la política monetaria los mercados pueden reaccionar en base a la expectativa de lo
que esperan que haga el Banco Central.
"Él
(por Maradona) corrió en línea recta. Encaró a cinco de nuestros
jugadores, que esperaban que se moviera para un costado, pero siguió en línea
recta y nos hizo el gol. Como esperaban que se moviera hacia la izquierda o
hacia la derecha, él pudo seguir avanzando en línea recta", explicó allá
por mayo de 2005 en banquero inglés en una conferencia en Londres al detallar
su teoría.
Caputo
el viernes le habló al mercado. A los más de 150 directores de finanzas que lo
escuchaban en el auditorio y a otros tantos que lo seguían desde sus pantallas
en las mesas de dinero. No confirmó que el Fondo haya avalado la nueva forma de
intervenir pero lo dio a entender. "Si vino hasta acá es que tenía algo para decir, sino no venía",
comentó el director de un banco extranjero después que ya daba por descartada
la presencia del titular del Central en la Conferencia luego de que haya
suspendido su exposición del día jueves para quedarse en su despacho
monitoreando al mercado de cambios.
El dólar comenzó otro partido. Ya sin la presión de aquellos jugadores que
se paraban del lado de la demanda contra un Banco Central que sólo se limitaba
a dar dólares a cuentagotas, sin frenar la corrida. La mesa del BCRA tiene
nuevas reglas de juego y Caputo las dejó en claro. Si el peso se devalúa
acompañando un movimiento regional van a dejarlo que se mueva, pero en cuanto se despegue de esos parámetros saldrán a
intervenir.
También
dejó otras definiciones sobre el futuro inmediato, y el más lejano. A mediano
plazo, destacó que el financiamiento para este año está "exageradamente
asegurado", en un nuevo mensaje a los mercados. Y a más largo plazo,
adelantó la propuesta que llevó este sábado a Basilea para que los bancos
centrales de países desarrollados puedan destinar hasta 2% de sus reservas a
comprar activos de emergentes. Un plan de rescate a la griega, que por
más que tenga el visto bueno del titular del BIS, Agustín Cartens, llevará mucho tiempo poner en práctica, con
extensos debates en cada organismo para avalar la incorporación de activos de
riesgo en sus hojas de balance.
El
dólar parece haber encontrado un equilibrio en torno a los $37 y con un BCRA
atento a intervenir e cualquier momento. Los próximos días Caputo irá dando más
pistas sobre qué movimientos está dispuesto a convalidar y hasta donde deja que
el mercado le ponga un precio al dólar. Ese será el momento en que Caputo pondrá los dólares sobre la
mesa.
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