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Julián Guarino - Los bonos argentinos en dólares volvieron a convertirse en un
parámetro para medir el humor de los inversores, en un día en que se rompió la
tregua, a la espera de definiciones en torno a las conversaciones de Argentina
con el FMI. La renta fija local perdió hasta 2,3% en una jornada en la que el
dólar escaló 39 centavos y el riesgo-país trepó 2,76% y se ubicó en los 745
puntos básicos. Bonos como el Bonar 2020 y 2024 tuvieron subas de 0,6% y 0,5%
respectivamente, si bien otras emisiones más largas resultaron con caídas
importantes.
"Fue una jornada de reversión de la tendencia de los últimos tres días,
donde fue importante la intervención del BCRA que, aunque perdió reservas, pudo
llevar algo de tranquilidad", sostuvo Gustavo Neffa, director de Research
For Traders. "Si bien Wall Street tuvo un día de suba, hay que marcar que
los mercados centrales se están divorciando de los emergentes, aunque Argentina
tiene su propia dinámica desde hace unas semanas", agregó Neffa.
"El pesimismo ha castigado y sigue haciéndolo con la renta fija
local", sostuvo Agustín Bahl, director de MT Capital. "Por ejemplo, a
pesar de ser clasificado emergente en junio, Argentina rinde peor que un
mercado de frontera, lo que podría considerarse como una típica exageración del
mercado ante un compás de espera, en este caso, en la negociación con el
FMI".
Para los analistas, otro dato que pesa en la evolución de la deuda local es lo
que sucederá con las tasas en Estados Unidos. Precisamente ayer, en una
entrevista, Eric Rosengren, el presidente de la Reserva Federal de Boston, dejó
claro que, exceptuando que se produjera un giro inesperado de la economía de
EE.UU., él impulsará dos alzas más antes de que termine el año. El rendimiento
del bono a 10 años de Estados Unidos cerró ayer en 2,93%. En la misma jornada,
S&P comunicó que se removió a la deuda argentina de corto plazo del estatus
de "en revisión", debido a un error, por lo que se mantiene su
Outlook estable.
No obstante, son varios los bancos de inversión y brokers que destacan que las
nuevas metas fiscales presentadas la semana pasada por el ministro Dujovne fueron
percibidas de forma positiva por el mercado, lo que llevó a una recomposición
dispar de algunos valores en la plaza en los últimos días.
"Ante este panorama somos optimistas con respecto a la deuda argentina,
aunque cautos, teniendo en cuenta los problemas que enfrentará el Gobierno en
los próximos meses, con una caída de la actividad económica, mayor inflación,
presiones sobre el tipo de cambio y el tamaño del roll-over de Letes en
dólares, y la tasa a la que podrían ser refinanciadas", señalaron desde
Capital Markets Argentina.
Los brokers observan que la curva soberana argentina se encuentra descontando
un escenario sumamente negativo, con rendimientos cercanos a países con
calificación B-, dos escalas por debajo de Argentina, y que además, se encuentran
en una situación social y económica mucho peor.
Esto reforzaría la idea de que los activos argentinos fueron castigados en
exceso, por lo que sería razonable esperar una mejora en el perfil de riesgo, y
por ende, en los precios, a medida que la actual situación de turbulencia se
perciba como superada.
En esta misma línea, un estudio encabezado por el economista Fernando Sedano,
de JP Morgan, concluyó que la renta fija argentina está barata y que puede ser
un momento oportuno para asumir riesgo argentino.
"Creemos que los precios del mercado actualmente sobreestiman las
probabilidades de default. Las preocupaciones sobre la liquidez de cortísimo
plazo están cubiertas por el FMI mientras que las inquietudes acerca de la
solvencia también se ven mitigadas porque los acreedores son en buena medida
intrasector público. Habiendo dicho eso, la política jugará un papel importante
y preocupa que haya un cambio en la línea política tras las elecciones de 2019.
Pese a que no podemos descartar que haya un cambio de políticas, no creemos que
esto conduzca a un default", se lee en el reporte de JP Morgan.
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