EL GOBIERNO DE LULA REDUJO LA ESTIMACIÓN DE CRECIMIENTO A 2,8% PARA ESTE AÑO La crisis que se inició en Brasil tras la denuncia de corrupción en el partido del presidente Luiz Inacio "lula" da Silva continuó agravándose en las últimas horas y siguió afectando a los mercados y a la economía del mayor socio comercial del Mercosur. De hecho, ayer el Gobierno brasileño –que a principios de año estimaba que el país crecería 4% en 2005– se vió obligado a reducir sus pronósticos a sólo 2,8 por ciento.
La noticia –dada a conocer por el Instituto de Pesquisa Económica Aplicada (IPEA) un organismo vinculado al Ministerio de Planificaciones– es un mal indicio para la Argentina, ya que la desaceleración que está experimentado Brasil podría impactar sobre la economía local bajo la forma de mayores exportaciones del país vecino y menores importaciones. Es decir, podría agravar las disputas ya de por sí ásperas que mantiene la Argentina con su principal socio comercial en la región. No sólo ello, sino que una eventual depreciación del real alentaría aún más este proceso y el mal humor de los industriales argentinos.
Lo cierto es que ayer hubo amenazas de nuevas denuncias de corrupción contra el Partido de los Trabajadores (PT) de lula da Silva. El diputado Roberto Jefferson, presidente del Partido Laborista –quien denunció que el partido oficialista sobornaba a legisladores– advirtió por medio de sus allegados que tiene guardada "una cajita de maldades" en la que dice atesorar las pruebas que todos los sectores políticos del país le reclaman.
La reacción desde el otro lado del espectro político no se hizo esperar. El Consejo de Etica de la Cámara de Diputados brasileña inició un proceso de destitución en contra de Jefferson. Entre las personas que pueden ser citadas a declarar en el proceso se hallan cinco ministros, 25 parlamentarios y los periodistas que entrevistaron a Jefferson.
En tanto, el PT –acusado de entregar dinero a legisladores para apoyar las iniciativas del gobierno– negó las denuncias y aseguró que es víctima de un chantaje político. "Mi secreto bancario y fiscal están a disposición de la justicia. Estoy indignado con lo que se dijo de mi persona y de mi partido", dijo el tesorero del PT, Delubio Soares, acusado por Jefferson de pagar 12.000 dólares mensuales a legisladores. El presidente del PT, José Genoino, llamó a toda su militancia para un acto en defensa del gobierno el próximo 17.
Los mercados siguieron ayer evidenciando preocupación por las crisis política de Brasil. La bolsa de San Pablo bajó 1,30% y el riesgo país se mantuvo en torno a los 443, luego de varias jornadas en ascenso. El dólar, en tanto, finalizó a 2,46 reales. |