El Banco Central Europeo (BCE) reconoce en su informe mensual de junio que el rechazo francés a la Constución Europea ha contribuído a aumentar un sentimiento negativo contra el euro, en mínimos de ocho meses frente al dólar.
El euro se cambió el 1 de junio a 1,22 dólares, un 5,6% menos que a finales de abril, y un 1,7% por debajo de la media de 2004. El informe del BCE señala también que las perspectivas de crecimiento de la eurozona siguen moderadas y la presión inflacionista permanece contenida a medio plazo, "aunque seguirá vigilante por posibles riesgos alcistas, principalmente por el petróleo", indica.
"Los indicadores más recientes para la actividad económica siguen a la baja", dice el BCE en su informe, aunque prevé que el crecimiento mejore paulatinamente. "El nivel excepcionalmente bajo de los tipos de interés sigue proporcionando considerable apoyo al crecimiento económico en la zona euro, que en la actualidad sólo muestra una dinámica moderada", señala.
El debilitamiento de las perspectivas económicas de la zona euro ha provocado reclamaciones de un recorte de tipos del BCE. El consejero Axel Weber ha manifestado que el BCE no se inclinaba por una alza ni una baja de tipos.
Crecimiento global
El Banco Central Europeo indica que la economía global crece a un ritmo fuerte especialmente en Estados Unidos y China, que impulsan la actividad económica mundial. El crecimiento global está avanzando gracias al sector de servicios.
En Estados Unidos, la actividad económica se ralentizó ligeramente a comienzos de este año, alcanzando un crecimiento anual del 3,5% en el primer trimestre.

