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Por Mariano
Cuparo Ortiz -
Todo lo que se dice por estas horas respecto al nuevo acuerdo entre el Fondo
Monetario Internacional ( FMI) y el Gobierno son rumores,
trascendidos y comentarios en off. Sin embargo, todos ellos
alcanzan para generar cimbronazos en los mercados, en la demanda de dólares y
en el precio de los bonos locales. La novedad hoy fue que en lugar de u$s20.000
millones, el FMIsólo agregaría u$s5.000 millones al acuerdo y
eso bastó para que la vuelta del carry trade de la semana pasada encontrara un
freno y para que volviera la demanda sobre el dólar, que obligó al BCRA a intervenir otra vez, después de un par
de rondas de calma.
Desde el Ministerio de
Hacienda no hay confirmación acerca de lo rumoreado. “No tenemos ese dato”, fue
la respuesta. Pero
un rumor basta para pegar en las expectativas. El analista
financiero, Christian Buteler, detalló: “Pudimos ver al dólar más demandado, lo
habíamos visto bajando fuerte y hoy con intervención se logró apenas mantener
su precio unos centavos por encima. Y no hubo otra novedad que puedas aducir
que haya afectado. Tuviste la necesidad de salir a vender. El mercado no lo
percibe como una buena noticia”.
En
general las lecturas sostienen que con un acuerdo con el FMI las necesidades financieras hasta 2019
estarán cubiertas (lo que viene en 2020 con los desembolsos ya realizados y
déficit financiero por el incremento de los intereses es una incógnita). El
problema estaría en las condiciones del acuerdo: su viabilidad social y cuánto
le permitirá el FMI al presidente del BCRA, Luis Caputo, intervenir en el mercado de
cambios para frenar la crisis cambiaria, que a pesar de las repetitivas
euforias temporarias parece estar vigente.
Lo
explicó el director de Eco Go, Federico Furiase: “Dependemos de cómo se dé lo
del Fondo. El
mercado tenía una expectativa en un ingreso extra por u$s20.000 millones y
ahora la defraudás. Hay un problema de comunicación y entonces
vamos a depender de cómo sea el acuerdo. Y ahí la clave es la pelea entre
Caputo y el FMI. Caputo necesita más reservas disponibles para
intervenir y controlar a un dólar que en $40 ya es competitivo. Más que nada
para no ir a una espiral inflacionaria”.
En
esa línea, para el jefe de Research de Max Valores, Ezequiel Zambaglione, la
noticia de un tope de u$s5.000 millones es “muy mala para las expectativas pero
alcanza para cerrar las necesidades de financiamiento y además el swap ayuda a
completar”. Para Zambaglione el problema del acuerdo no es tanto si los dólares
alcanzan o no, sino que las propias condiciones que pone el FMI afectan a las posibilidades del Gobierno
de ser reelegido y eso va a presionar sobre el dólar.
“El
Gobierno tiene que resolver varios problemas al mismo tiempo.
La corrida, que depende del acuerdo con el FMI y si le permite intervenir en el dólar”,
explicó Zambaglione. Por otro lado, agregó, el acuerdo con el FMI pega tanto en el crecimiento como en el
soporte político. “Estás afectando salario real, estás negociando con los
gobernadores para pasarles gastos y sacarle transferencias y estás recortando
obra pública, que iba a ser de los pocos sectores que te podían aportar a la
actividad”, sostuvo y acotó: “El acuerdo te estresa la cuestión político
electoral. Y si perdés posibilidades electorales, eso el año que viene te
empieza a pegar en el mercado cambiario. Un acuerdo mucho más duro te va a
complicar mucho más”.
Rumores van, rumores vienen
Buteler
también se refirió al juego de los rumores y la falta de capacidad del Gobierno
para regularlos. “Se hablaba que el FMI iba a ampliar el acuerdo en u$s20.000
millones. Pero el
error fue no abortar ese rumor. Para no crear falsas
expectativas que te terminan jugando en contra”.
Además
de la demanda sobre el dólar, se observó que los tenedores que la semana pasada
habían comprado bonos locales a buen precio, ahora decidieron salir a
venderlos. La toma de ganancias fue, para algunos, explicada por la
noticia-rumor. “Es rarísimo lo que pasó con la baja de la expectativa de una
ampliación de u$s20.000 millones a una de u$s5.000 millones. Yo creo que el
número va a ser algo en el medio. La noticia de que son u$s5.000 millones
generó cierta toma de ganancias. Y además el BCRA tuvo que salir a vender dólares”. La baja
por toma de ganancias se extendió desde los bonos hasta el resto de los activos
y el Merval cerró con caída de 3,4%. Con todo el riesgo país también revirtió sus
bajas sucesivas y volvió a trepar por encima de los 600 puntos, hasta 612.
La
sensación entonces es la de que todo
futuro depende de cómo se arregle con el FMI. El acuerdo se conocería en estos días. El
analista financiero del CESO, Estanislao Malic, sostuvo: “Hay excesiva
dependencia de los mangos que nos dé el Fondo. Tenemos la rienda corta y nos
tiene agarrados. Cada vez que el Gobierno comunica que tiene amigos en tal o
cual parte, termina siendo un bleff”.
Y
agregó: “Me sorprende la facilidad con la que el mercado responde a cualquier
rumor. El
problema es estructural y no se resuelve con cambios de humores.
Salvo que el FMI ponga demasiada plata. Y es lógico que no
ponga tanta. La lógica es que nos tenga un poco apretados. Si pone u$s20.000
millones a un Gobierno que se comió los primeros u$s15.000 millones en unos
pocos meses y no logró cumplir las metas, sería premiarlo. Es una lectura muy naif”.
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