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Por Luis Beldi
- La renuncia de Luis Caputo al Banco Central mostró la montaña rusa en que se
ha convertido el mercado financiero argentino. De entrada, se disparó el dólar,
y los mercados futuros, mientras se caían bonos y acciones.
Fue difícil entender en la
apertura del mercado el alejamiento de quien parecía el hombre clave para
contener al dólar, en medio de la reunión con el Fondo Monetario Internacional.
Después del mediodía, la racionalidad volvió. El mercado no solo se calmó
sino que termino con importantes alas en bonos y acciones.
Cuando se anunció que el
sucesor de Caputo sería Guido Sandleris, un hombre cercano a Nicolás
Dujovne, el mercado no sólo se anotició de que el poder no volvía al ministro
de Hacienda, sino también al jefe de Gabinete, Marcos Peña, que estaba
enfrentado a Luis Caputo.
Que en un país con problemas
inflacionarios y cambiarios no haya una buena relación entre el Banco Central y
Hacienda puede ser una tragedia. Son tan graves estos dos problemas que desde
que asumió Macri, ya pasaron tres hombres el Central, señal inequívoca de
que todas las recetas fallaron.
La salida de Caputo era la
condición para que el FMI acepte el nuevo acuerdo que todavía mantiene
incógnitas. Hay quienes dicen que los montos adicionales serán de USD 5.000
millones. Pero otros creen que, de la misma manera que en la era Caputo se
anunció un auxilio adicional de USD 20.000 millones que nunca se confirmó, se
sospecha que el Gobierno quiere anunciar una cifra significativamente menor
para sorprender al mercado con un desembolso de USD 15.000 millones, que
equivale a todo lo que ya entregó el FMI.
Si fuera así, no se entiende
el pedido de ayuda a China. El swap solicitado consiste en
fondos en yuanes que se dan contra un depósito en pesos que equivalen a USD 9
mil millones. Este dinero se suma a las reservas del Banco Central aunque
permanece en el Tesoro Chino a disposición de la Argentina. "El FMI es más
benigno que los chinos. A los chinos hay que entregarle el alma a cambio de una
ayuda financiera", dijo un analista.
Tal vez este acuerdo con el
FMI venga con una sorpresa que haga prescindir de los swaps. Todo
es una nebulosa. Lo cierto es que el financiamiento de 2019 quedará asegurado y
alejará los fantasmas del default. Por eso el dólar, que había
iniciado el día a $40 en bancos y casas de cambio, cerró a $38,88, setenta
centavos por encima del día anterior.El "blue" subió 50 centavos a
$38,50.
En la plaza mayorista, donde
el banco Central no tuvo participación, el monto de negocios fue muy bajo por
la ausencia de exportadores. Se operaron USD 244 millones. El dólar
"hoy" abrió a $39,15 y a las 11.45 comenzó a operarse a $39,50 pero
después con la aparición de algunos vendedores cerró a $38,10 con tendencia
compradora. El precio es 77 centavos superior al del lunes.
El impacto no fue más grande
porque la mesa de dinero intervino en los distintos plazos de futuro cuando el
dólar cotizó a $44,40 a fin de diciembre. El día anterior, estaba apenas
por encima de $40. Con esta participación logró bajarlo a $42,60 pero con un
detalle: en los 10 minutos finales, las posiciones de futuro subieron entre 10
y 20 centavos.
Las reservas bajaron USD 60
millones a USD 49.601 millones. En el exterior por la caída del euro y del oro
se perdieron USD 10 millones y además se pagaron USD 43 millones a organismos
internacionales y 1 millón a Brasil.
En la Bolsa, se logró la
revancha esperada después del desplome del día anterior. Las acciones que
habían comenzado de la peor manera, terminaron con un alza de 2,68% con un
excelente volumen de negocios de $1.268 millones que es 50% más alto que el del
día anterior.
Los más favorecidos fueron los
bancos. Supervielle subió 8,14%; Galicia 7,35% y Francés (en el panel general),
9,45%. Otra acción destacada fue Tenaris ( 6,12%).
En Wall Street, los ADR's
argentinos –certificados de tenencias de acciones que cotizan en dólares– se
sobrepusieron al derrumbe inicial y lograron subas destacadascomo la de Banco
Francés ( 6,67%) y la de Supervielle ( 5,66%).
Los bonos de la deuda,
tuvieron negocios moderados por $15.328 millones. El Bonar 2024 aumentó 3,14%,
mientras el Bonar 2020 subió 2,02% y el 2019, 1,79%. A todo esto, en Estados
Unidos la tasa de rendimiento del Bono del Tesoro llegó a 3,10% a cuenta de la
suba de tasas que seguramente anunciará el miércoles la Reserva Federal. Pese a
todo esto, el gran avance de los bonos argentinos que superó la suba del
billete, hizo que la baja del riesgo país sea de 1,80% a 601 puntos básicos.
"Todo fue muy desprolijo
–señaló Federico Sidi de Compass Group– pero la suba de las
acciones, de los bonos y la baja del riesgo país, transformó un mal día
político en una buena rueda financiera". "Si los bonos hubieran
bajado tendríamos una debacle porque a la Argentina le costaría demasiado
volver al mercado de deuda y hubiera sido un mal aval del mercado al acuerdo
que está por firmar con el FMI", agregó.
En lo que todos coinciden, es
que la paz cambiaria está lejos. El dólar apunta a estabilizarse en
un precio más alto y no se podrá utilizar dinero de reservas para
estabilizarlo. También hay coincidencia en que la suba debe ser ordenada y
acompañando a la inflación para dar previsibilidad. Es difícil la paz
cambiaria cuando al dólar hay que controlarlo con tasas de 60% anual.
Lo mas importante, es que
el carry trade, apostar en pesos para al final del ciclo tomar la
ganancia en dólares, parece haber terminado. Tuvo apenas una semana de vida. El carry
trade es exitoso con el dólar atrasado, el sistema que llevó a la
Argentina a esta situación de emergencia.
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