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Por Leandro
Gabin - El día después de los anuncios por el acuerdo con el Fondo Monetario
Internacional (FMI), y mientras subían los bonos argentinos y mejoraba el
riesgo país pero el dólar trepaba 3%, hasta $39,70 en el mercado
mayorista, dos pesos pesados del Gobierno organizaron un conference call
exclusivo para inversores del exterior para explicar el nuevo plan,
evacuar dudas y escuchar opiniones de parte de quienes darán el veredicto final
en los próximos días.
El
vicepresidente del Banco Central, Gustavo Cañonero, y el secretario de Finanzas,
Santiago Bausili, salieron a "vender" el programa financiero (ahora
con el reaseguro de los dólares del Fondo para pagar la deuda hasta 2019) y el
novedoso esquema monetario, en el que convive la banda de flotación del billete
verde con el deseo de bajar a cero el crecimiento de la base monetaria.
Según pudo reconstruir iProfesional, los
inversores que participaron de la teleconferencia se quedaron
"conformes" con la exposición de Cañonero-Bausili pero con interrogantes
sobre lo que viene. "Hay dudas por la implementación y viabilidad de las
medidas", resumió uno de ellos a este medio.
Para
estos importantes fondos de Wall Street, si bien los lineamientos generales que
propuso el Gobierno son "correctos", creen que no será fácil
cumplirlos. Aseguran que tanto el déficit cero como el apretón monetario
"asfixiarán mucho a la actividad" y esto podría hacer que el plan sea
impracticable.
"Todos
quieren que le vaya bien a este Gobierno, pero todavía hay muchas preguntas por
responder. Hay que ver cómo llevan a cabo el plan", indicaron.
"Fue
un clásico, aclararon dudas y también querían ver cuál era la reacción. Ellos
(por el Gobierno) están tratando de llevarse el feeling sobre si el mercado les
cree. Saben que tienen que comunicar bien", resumió otro inversor que
escuchó la exposición de los funcionarios a media mañana de este jueves.
Desde el punto de vista financiero, una de las dudas
que empiezan a tener los financistas es qué pasará con las tasas de interés
(las Leliq que se fijarán diariamente en el nuevo esquema) y cómo hará el Banco
Central para bajar a cero el crecimiento de la base monetaria.
"Faltan
muchos detalles de la implementación y habrá que ver cómo ejecutan el plan. Por
ahora es imposible calcular las probabilidades de éxito", expresaron los
inversores del exterior.
De
todas formas, la sensación es que el Ejecutivo va por el camino correcto. En
esa línea aparecieron algunos informes de bancos en los que se hace referencia
a la hoja de ruta oficial.
Morgan
Stanley, uno de los más optimistas con la Argentina, se ubicó otra vez entre
los "bullish" con las medidas: "Vemos los anuncios como
positivos para la desinflación, suponiendo un cierto grado de estabilidad del
tipo de cambio".
Reunión
con banqueros locales por las Leliq
Después de los primeros contactos post anuncios, Guido
Sandleris y su equipo recibieron a los popes de entidades bancarias locales
para explicarles los alcances de las medidas monetarias y comunicarles cómo
será la implementación.
El
presidente del BCRA ofició de anfitrión junto al director Enrique Szewach y
Nicolás Gadano, el nuevo Gerente General. En la lista de invitados que pasaron
Reconquista 266 estuvieron los directivos de la Asociación de Bancos Públicos y
Privados de la República Argentina (ABAPPRA), con Javier González Fraga (Banco
Nación), Javier Ortiz Batalla (Banco Ciudad) y Juan Curutchet (Banco Provincia
de Buenos Aires).
Sandleris
también se reunió con los representantes de la banca extranjera nucleados en la
Asociación de Bancos de la Argentina (ABA): su presidente Claudio Cesario,
junto con Enrique Cristofani (Santander Río), Martín Zarich (BBVA Francés),
Gabriel Martino (HSBC), Facundo Gómez Minujín (JP Morgan), Alejandro Ledesma
(ICBC) y Julio Figueroa (Citi Argentina), entre otros.
Y
cerró su "roadshow" local con banqueros de ADEBA como Javier Bolzico,
presidente de la Asociación, Sergio Grinenco (Banco Galicia), Ezequiel Carballo
(Banco Macro) y Patricio Supervielle (Banco Supervielle).
En esas reuniones Sandleris y equipo les comunicaron
que vuelve la ventanilla de liquidez del Banco Central mediante los pases
activos. Lo que hace el Central en esta operatoria es comprarle títulos a las
entidades a cambio de pesos para asistirlas en momentos de falta de liquidez.
No obstante, esos pesos que le soltaría estarían
atados a un tipo de interés altísimo -en torno al 100%- teniendo en cuenta que
la Leliq no bajará del 60% actual, ya que el mismo BCRA defenderá las súper
tasas.
La
idea apunta, precisamente, a contar con una herramienta para controlar la
liquidez de los bancos en el marco del nuevo escenario en el que se busca
reducir a cero el crecimiento de la base monetaria durante los próximos meses.
También
brindaron detalles de lo que serán las licitaciones diarias de Letras de
Liquidez (Leliq). Precisamente, la meta monetaria (agregados cero) será
implementada mediante operaciones diarias de Leliq con los bancos.
La
tasa de interés de este instrumento será determinada por la oferta y demanda de
liquidez, y será la necesaria para cumplir con el compromiso de crecimiento
nulo de la base.
De
todas formas, los banqueros vieron el power point que desplegaron los
funcionarios del Central en el salón Bosch donde se detalló cómo será la
operatoria diaria de las Leliq:
1.- Se anunciará la licitación a las 10 de la
mañana. Se informará el monto, tipo de interés mínimo y cuál
será el factor multiplicador que determinará la tasa
2.- Entre las 12.30 y 12.45 se iniciará la licitación,
que durará unos 10 minutos, con posturas mínimas de 10 millones de pesos y no
más de 3 (posturas) por entidad
3.-
Luego, a las 13, se compartirá el resultado con el total adjudicado y la tasa
promedio ponderada por monto
4.-
Finalmente, de 16.30 a 17.15, se llevarán a cabo recompras de Leliq y
operaciones de pases pasivos y activos a 1 día
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Sequía de pesos y
banda de flotación: el plan del Banco Central para estabilizar el dólar
De
esta manera, el Central ya empezó a darle forma a lo que será la operatoria
mediante la cual comenzará con su apretón monetario.
La novedad surge porque antes las tasas de estas Letras las fijaba el Central una vez al mes y estaban en
el actual 60%.
Ahora,
deberá "defender" ese precio todos los días para asegurarse que el
apretón monetario resulta efectivo en la principal pelea, la madre de todas las
batallas: el combate de la inflación.
La
visión sobre el dólar y un dato clave
Tal
como diera cuenta iProfesional, la apuesta del Banco Central -ahora bajo el comando de Guido Sandleris-
es que las presiones sobre la divisa estadounidense comiencen a ser
menores.
Desde la entidad revelaron a este medio que en estas
últimas dos semanas cayó muy fuerte la demanda de dólares: según cifras
preliminares, pasó de picos de u$s300 millones diarios (agosto) a ubicarse
entre u$s30 y u$s60 millones.
Es más, vaticinan que es muy probable que el saldo de
compra de septiembre muestre una baja importantísima, para situarse en torno de
los u$s1.500 millones.
"Esta tendencia me animaría a decir que va a seguir", anticipan. Y
señalan que los cambios en la demanda se irán viendo en el saldo comercial.
"Agosto dio muy feo pero irá revirtiéndose", indican.
"El componente comercial va a ajustar de modo muy marcado y para fin de
año tendremos superávit en el comercio de bienes. La tendencia es muy buena
para seguir eliminando desequilibrios", expresan.
En el Banco Central se juegan a que el dólar no pasará
la barrera crítica de $44 que dispararía una intervención inmediata.
¿Por qué? "Empezamos este nuevo esquema con un tipo de cambio muy
competitivo. Dentro de las bandas, en términos reales, estamos ubicados en los
valores mínimos del peso de toda su historia. Eso nos permite pensar que
en la zona de no intervención hay equilibrio", dicen desde el entorno del
titular del Central.
Incluso,
se animan a ir más allá: "Uno se
imaginaría que en este contexto, acomodando el tema financiero y aplicando un
plan monetario más rígido, es más probable que haya una apreciación del tipo de
cambio que depreciación".
Señalan
que la zona de no intervención tiene 15% de margen de movimiento hacia cada
lado. Es decir, debería devaluarse ese porcentaje para que el Central tenga que
salir a intervenir.
"Eso es más que suficiente. Venderemos nuestros u$s150 millones y el mercado
lo asimilará. No debiera haber más cimbronazos en el exterior que nos
perjudiquen", concluyen desde Reconquista 266.
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