Dadas las circunstancias negativas en la que se mueve
la economía argentina desde abril, la recaudación fiscal volvió a mostrar en
septiembre números más que aceptables. Con ayuda de las nuevas retenciones a
las exportaciones y de la mayor regularización del comercio, la Administración
Federal de Ingresos Públicos (AFIP) logró un incremento el mes pasado del 32%
interanual, con un total de $295.818 millones. Leandro Cuccioli, el titular del
organismo recaudador, es, no obstante, medido en sus declaraciones. Dijo al
presentar los números a la prensa que se espera que en los próximos meses
impacte la menor actividad económica en los impuestos.
Un tercio de la recaudación del fisco nacional corresponde al IVA, gravamen que
mostró el mes pasado un crecimiento importante del 51,3%, con un total de
$103.570 millones. El componente vinculado al comercio interno aportó $65.575
millones, lo que mostró un crecimiento interanual del 37,5%, mientras que el
aduanero subió 74% con $39.395 millones. Parece contradictorio que en una
economía en la que se está desmoronando el consumo, los impuestos vinculados a
este sigan creciendo. Cuccioli tiene una explicación: se trata de una regularización
del comercio, debido a las diferentes acciones encaradas por el organismo y por
el mayor uso de medios de pago electrónicos. El recaudador de impuestos informó
en una charla con periodistas, que se están colocando a razón de 70.000
terminales por mes para tarjetas de débito y crédito, y que el uso de medios
electrónicos para transacciones comerciales crece a un ritmo del 30% por mes.
Por otro lado, el Impuesto a las Ganancias aportó $59.398 millones con un
incremento interanual del 14,6%. El menor crecimiento se debe al diferimiento
de vencimiento. Los Débitos y Créditos Bancarios aportaron $22.268 millones,
con una mejora del 36.4%, mientras que el resto de los gravámenes cayeron 9,3%
con un producido de $16.257 millones.
La recaudación por Seguridad Social registró entradas por $70.650 millones, con
una mejora del 22,2%. En este caso, Cuccioli admitió que si bien hay un efecto
vinculado a la reforma tributaria que implica una caída, también hay pérdida
debido a que los salarios crecieron al menor ritmo que la inflación y a la
menor creación de empleo.
En tanto, las nuevas retenciones anunciadas por el ministro de Hacienda,
Nicolás Dujovne, tuvieron un efecto acotado todavía sobre la recaudación de los
impuestos vinculados al comercio exterior. Los derechos de exportación
crecieron 165,2%, con $13.207 millones, De ellos apenas $2.900 millones, el 22%
fueron aportados por la nueva retención. De lo que se desprende es que el
crecimiento es mayormente fruto de la devaluación. Por otro lado, los aranceles
de importación crecieron 56% interanual, a $10,469 millones. De eso se deduce
que comparado contra el año pasado, cuando el dólar estaba a poco más de $17,
contra los $40 actuales, en términos reales las importaciones bajaron.
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