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Por Juan Bergelin
- A fuerza de una inflación que el Gobierno aún no logra domar, los depósitos
atados a UVA comienzan a ganar terreno en el
mercado. El stock representa poco más del 2% de los plazos fijos tradicionales
del sector privado, en los últimos diez días de septiembre pegó un salto de más
del 31% y pasó de $12.480 millones a 16.360 millones de pesos. Con las Lebacs
en vías de extinción, los grandes inversores fueron los principales jugadores
que motorizar esta suba.
La fuerte suba que el dólar experimentó en las
últimas semanas alimentó aún más a la inflación, que según las consultoras privadas
en septiembre rondaría entre el 6% y el 7%. Ese escenario, con un dólar que
promete volatilidad en el corto plazo y con más aumentos programados para los
próximos meses, incentiva la apuesta por esos plazos fijos, que pagan entre 5 y
6 puntos por encima de la inflación.
“El crecimiento de esta modalidad ha sido
superior al resto, con lo cual gana participación dentro del total de
depósitos”, explicaron fuentes del Banco Provincia, que registraron un alza de
35% en su stock utilizando únicamente el canal digital. “Una vez que tengamos
implementado la modalidad presencial estimamos una mayor participación en el
sistema, hoy aproximadamente en un 10%”, agregaron.
En el Banco Galicia, uno de los privados más
activos en este mercado, el crecimiento en el último mes fue exponencial. “A
nivel total del banco, en volumen de plazos fijos UVA crecimos
184% en septiembre respecto el mes anterior, explicado principalmente por el
segmento financiero, que influye a Fondos Comunes de Inversión y compañías de
seguro”, explicaron desde la entidad. A nivel minorista, agregaron, el
crecimiento fue apenas el 11%.
La escasa participación de los clientes
minoristas es algo que se da en todo el sistema y que viene preocupando a las
autoridades del Banco Central, desde la gestión de Federico
Sturzenegger a la nueva cúpula timoneada por Guido Sandleris. El primero -que
fue el que lanzó los plazos fijos UVA en
paralelo con los préstamos atados a ese índice- detectó que los bancos no
ofrecían la posibilidad de hacer ese depósito a través del home banking y
presionó para que habiliten ese servicio. Sandleris, entre las normas que lanzó
en su desembarco no sólo aumentó los encajes sino que habilitó a los bancos a
que puedan pagar los intereses de los plazos fijos antes de que venzan, cada 30
días, apuntando a fomentar las colocaciones en UVA,
que tienen un plazo mínimo de 90 días.
En línea con el Galicia, en el Bapro revelaron
que el crecimiento de su cartera se explicó mayormente por los grandes fondos.
“En particular fue por los inversores institucionales que tienen más
conocimiento de las características de este tipo de instrumento y hacen
inversiones de cartera con un horizonte de colocación mayor”, comentaron.
En el ICBC la cartera de plazos fijos UVA más
que se triplicó en un año, con un alza de 258% y en el último mes aumentó 17%,
según señalaron desde la entidad
“Multiplicamos por 10 tanto en cantidad tanto en
operaciones como en volumen la cartera de ese segmento desde inicios de 2018 y
el salto mas grande de este crecimiento se dio en los últimos 6 meses de este
año”, destacó Patricia Riondini, gerente de de producto del Itaú. “En línea con
la demanda de nuestros clientes estamos brindando alternativas de plazo desde
90 días y hasta 450 días iniciando nuestra oferta con tasas de 5.50% TNA sobre
el capital ajustado”, agregó.
Las expectativas de inflación para los próximos
meses siguen siendo alta y se descuenta un crecimiento cada vez más marcado en
estos depósitos. De todos modos, el desafío es que llegue con más fuerza al
cliente minorista, el sector más desprotegido en un contexto inflacionario.
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