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Por Juan
Gasalla - Un dato que puede complicar más el desempeño de las
economías emergentes este año, y también la de la Argentina, es el
renovado ascenso de los rendimientos de los bonos de los EEUU.
La tasa de los bonos del Tesoro a 10
años alcanzó el 3,16% anual, un rendimiento no visto en más de siete
años, desde el 1° de julio de 2011, cuando tocaba 3,20 por ciento.
Cuando el gobierno norteamericano paga más por
sus títulos de deuda desencadena grandes flujos de inversión financiera desde
otras economías hacia los EEUU. Es decir, se desarman posiciones
inversoras en países emergentes para posicionarse en títulos públicos
norteamericanos, considerados más seguros.
Esto es porque EEUU es el país emisor del dólar
y, por lo tanto, el riesgo de un default de deuda es nulo, a diferencia de
lo que sucede con otros países que deciden emitir deuda soberana en dólares e
incluso bajo legislación de Nueva York, cuando se trata de una moneda que no
imprimen.
Basándose en esta realidad es que JP
Morgan elabora su indicador de riesgo país, según el diferencial de tasa de los
bonos del Tesoro norteamericano a 10 años con sus pares emergentes.
En el caso de la Argentina, el riesgo país se
situaba en 351 puntos al comenzar 2018, mientras que la tasa de los Treasuries alcanzaba
2,4% anual en dólares. Esa relación permitió a la Argentina la emisión de deuda
pública en dólares a una tasa próxima al 6% anual, elevada, pero de
cumplimiento accesible.
El paulatino aumento de la tasa de los T-bonds,
que superó el 3%
el pasado 25 de abril, provocó una potente volatilidad en los
mercados que, en el caso argentino, se observó en un aumento del riesgo
país y la corrida cambiaria, que fueron potenciados por las propias inconsistencias
de la economía doméstica, agobiada por el déficit fiscal.
Así fue que en 2018 el peso se devaluó más
del 50% y la Argentina debió recurrir a un urgente acuerdo con el FMI,
cuando el alza del riesgo país, que rozó los 800 puntos básicos el 4 de
septiembre, bloqueó el acceso a los mercados internacionales de deuda.
El riesgo país de Argentina es de unos 627
puntos básicos. Si se le suman otros 316 puntos básicos que pagan los bonos del
Tesoro, las emisiones soberanas deberían ofrecer una tasa de 9,4% anual
en dólares para ser atractivas en el mercado internacional, un rendimiento
demasiado alto para ser asumido por una economía en recesión.
Para Sabrina Corujo, directora de Portfolio
Personal, "una economía que 'ruge' en Estados Unidos fue el
principal sostén de las cotizaciones en los mercados, e incluso aplacó los
ruidos políticos y comerciales que brinda el conflicto con China".
"No obstante, cada vez hay mayor
concordancia de que estamos ya sobre el final de este ciclo",
advirtió.
Las necesidades fiscales del gobierno de
Donald Trump están detrás de esta suba de tasas de impacto global, pues
corresponde a una caída en los precios de los títulos en el mercado secundario,
ante el aumento de la oferta de deuda gubernamental y cifras
económicas sólidas en EEUU que pueden presionar sobre la inflación.
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