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Por Mariano
Cuparo Ortiz - Una nueva bola de nieve amenaza al BCRA.
Esta vez se trata de las Leliq, el nuevo instrumento de referencia, con el que
el Central busca absorber liquidez para frenar a la resiliente crisis
cambiaria. Ayer la tasa llegó al máximo de 74% y no deja de crecer. El riesgo
es claro: ahora los vencimientos ocurren en forma diaria y cada Letra tiene una
duración de sólo 7 días. Por cada $100 en Leliq, el Central le debe a los
bancos alrededor de $170 que debería emitir si deciden no renovarle, si los
ahorristas deciden salir de sus plazos fijos. Eso en pleno plan de emisión
cero.
No hay muchos misterios sobre los costos que la
nueva política monetaria tiene sobre la economía real. El BCRA decidió
un apretón y desde entonces hubo una disparada en la tasa que afecta a las
Pyme, la inversión y el empleo.
Pero además hay un riesgo alto en lo monetario.
Si bien algunos economistas destacan que las Leliq son más estables porque sólo
están en manos de los bancos, otros advierten que la dinámica es similar: esas
posiciones bancarias en Letras de Liquidez dependen de los depósitos en pesos.
Si un día los ahorristas observan que la tasa ofrecida no es satisfactoria, se
pueden ir otros activos y los bancos no tendrán con qué seguir renovándolas. E
irse de Leliq no es tan difícil como irse de las Lebac. Los tenedores ya no
tienen que esperar un mes para que venzan y no perder dinero. El vencimiento
siempre está ahí nomás.
"El instrumento es bueno. El drama es la
tasa. Con un apretón monetario como el decidido lo más probable es que crezca
por mucho tiempo. En los primeros tres días la tendencia es hacia la suba y
arrancando de niveles extremadamente altos que lucen insostenibles", dijo el
analista financiero Christian Buteler.
Efectivamente la tasa mostró hasta ahora un
ritmo a puro crecimiento: en promedio el primer día fue de 67,175%, el segundo
de 69,465% y el tercero de 71,267%. La máxima fue de 71,999% el primer día, de
73% el segundo y de 74,037% el tercero. El stock, por su parte, ya alcanzó los
$432.000 millones. A eso hay que sumarle los intereses.
"Vencen todos los días; frente a un
problema externo o interno se le puede llegar a escapar. Las Lebac te obligaban
a asumir pérdidas si te querías ir antes del vencimiento pero ahora esperás
unos días y listo. Devenga interés al 70%, con capitalización semanal; el BCRA tiene
que absorber eso y si lo deja libre se va a la base monetaria", explicó
Buteler. Y se sabe: si va a la base monetaria puede ir al dólar. Tal como
explican desde el BCRA: si no hay pesos en el bolsillo, no se
pueden comprar dólares. Y viceversa.
El jefe de Research de Max Valores, Ezequiel
Zambaglione, no coincidió del todo con la visión de algunos analistas que
sostienen que las Leliq son más estables porque sólo las operan los bancos y
explicó su mecanismo: "En realidad, el escenario es similar al de las
Lebac. Antes la gente compraba Lebac directamente. Hoy el BCRA sube
el interés de las Leliq, vía apretón monetario, para que los bancos ofrezcan
más tasa a los depósitos y de hecho ahora ofrecen 45-50%. Eso está en línea con
lo que ofrecían las Lebac. Ofrecen esa tasa para que no se vayan a dólares. Y
una corrida sería igual a la de las Lebac. Si la gente piensa que la tasa es
poca contra la devaluación, el BCRA va
a tener que subir la tasa de las Leliq a los bancos para que, a la vez, estos
ofrezcan más tasa a los depósitos".
Así, una nueva "bomba" amenaza a la
política monetaria. El stock promete ser creciente en pleno desarme de Lebacs y
en contexto inflacionario y los partidos definitorios se juegan de manera
diaria.
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