La producción industrial anotó en agosto su
cuarta caída consecutiva, al retroceder un 5,6% interanual, informó ayer el
INDEC. Además, el Estimador Mensual Industrial (EMI) finalizó por primera vez
en territorio negativo en la medición acumulada para lo que va de 2018, ya que
en los primeros ocho meses del año cayó el 0,8% interanual, confirmando la fase
recesiva que viene transitando la economía argentina, producto de la crisis
cambiaria, de la aceleración de la inflación y de la sequía, entre otras
cuestiones.
Los datos parecen confirmar el freno en la actividad económica para el tercer
trimestre, ya que se comienza a verificar el verdadero impacto de la
"tormenta cambiaria", como se ha llamado en repetidas oportunidades
el oficialismo a la suba del dólar, y a su traslado al nivel general de
precios. Esto podría tener su correlato en los indicadores socioeconómicos,
luego de un deterioro de las variables de pobreza, indigencia y de salarios
durante estos últimos meses, sumado a mayores niveles de desempleo,
subocupación y precarización laboral, ya que en los contextos recesivos suele
aumentar el trabajo informal.
Durante agosto, diez de los doce sectores relevados (83%) finalizaron en
terreno negativo en la comparación interanual, liderados por la Industria
textil (-16,6%), uno de los sectores más golpeados durante la administración de
Mauricio Macri principalmente por la mayor apertura comercial. Más abajo se
ubicaron la producción de productos de caucho y plástico (-13,2%) y la
industria metalmecánica (-10,8%), excluyendo al sector automotriz, que
completaron el podio. Le siguieron Sustancias y productos químicos (-9,3%),
Refinación del petróleo (-7,8%), Industria del tabaco (-6,9%), Edición e
impresión (-5,9%), Papel y cartón (-2,8%), Productos minerales no metálicos
(-1,1%) y la Industria alimenticia (-1%). En alza solamente finalizaron las Industrias
metálicas básicas ( 7,7%) y la Industria automotriz ( 13,7%).
Desde el Ministerio de Producción y Trabajo señalaron que en los próximos meses
la "actividad seguirá cayendo, aunque encontraría un piso en el corto
plazo". "Los efectos de la sequía se moderarían durante los próximos
meses, ante las perspectivas positivas para la cosecha de trigo y el inicio de
la campaña gruesa", explicó. "La consolidación exportadora de
sectores con fuertes encadenamientos en el entramado industrial (como metales y
automotriz, una vez ajustados los niveles de stock), sumado a la puesta en
marcha de las primeras obras programadas vía PPP, implican un piso de actividad
sobre el final del año y un comienzo de 2019 con una desaceleración en el ritmo
de caída, precisó.
Por su parte, las consultoras privadas ven problemas para la industria en los
próximos meses y ven problema para su crecimiento debido a las altas tasas de
interés. Vale recordar que con la nueva política monetaria del Banco Central,
el rendimiento de las Leliq ya superó el 70% en pocos días.
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