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Por Ignacio Ostera - El
Gobierno consiguió en Estados Unidos el apoyo de los principales bancos de
inversión del mundo para que inviertan en el fideicomiso que financiará el
primer tramo de los proyectos adjudicados bajo contratos de Participación
Público Privada ( PPP).
Los seis corredores viales licitados con esta modalidad requieren fondos por
u$s1.200 millones para el primer año de las obras, y el Ejecutivo aspira a
obtener lo más cercano a esa cifra, aún cuando no está estimado el monto final
que las entidades están dispuestas a desembolsar.
El ministro de Transporte, Guillermo Dietrich,
viajó a Washington y Nueva York para reunirse con representantes del Banco
Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, el Citibank, Goldman Sachs, JP
Morgan, Itaú y Deutsche Bank y se fue con la "confirmación" de que
están interesados en participar de la iniciativa de la primera etapa, así como
"en la colocación de deuda de los consorcios para el financiamiento a
largo plazo de las obras" durante los años siguientes.
Conceptualmente, el objetivo de las PPP era mantener el
ritmo de obra pública sin incrementar el gasto o el endeudamiento del Gobierno.
Pero por el deterioro de las condiciones financieras del país y la causa de los
cuadernos, se volvió imposible para las compañías ganadoras obtener los fondos
para llevar adelante los proyectos: los bancos norteamericanos no pueden dar
préstamos a compañías que estén involucradas en causas judiciales.
Ante ese panorama, el Ejecutivo salió a salvar
la iniciativa mediante la creación de un fideicomiso que servirá como una
suerte de intermediario entre el sector financiero y las contratistas, al
tiempo que estableció un nuevo "marco de integridad" para las
empresas involucradas en el caso, que para continuar ejecutando obras primer
deben apartar a los directivos acusados.
En ese sentido, el Gobierno ya planea que la
deuda contraída por este fideicomiso no se considere "deuda pública",
según plantea el artículo 65 del proyecto de Presupuesto enviado al Congreso, el
cual a su vez habilitó a este fondo fiduciario a "contraer préstamos o
cualquier otro tipo de financiamiento en relación con los contratos o proyectos
de participación público-privada", operación que no estaba contemplada
originalmente, pero que debió introducirse ante el nuevo panorama.
Mientras tanto, el Gobierno prepara un anuncio
con un paquete de medidas para reactivar al sector, aunque en el rubro se
encuentran algo desconfiados. Según anticipó ayer Clarín, el Ejecutivo
propondrá incorporar en el Presupuesto beneficios impositivos para la
construcción, y está trabajando con el Banco Central modificaciones
al esquema de créditos hipotecarios en UVA. Por otro lado, habrá
un relanzamiento de los préstamos Procrear y la Anses renovaría la línea
"Mejor Hogar" para financiar refacciones en casas con la plata del
organismo previsional.
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