LA CRECIENTE COLOCACIÓN DE PASES Y DE NOBAC TIENE SU PRECIO Hoy el Banco Central acumula reservas, pero es más alto lo que paga por comprarlas que lo que luego recibe como renta por depositarlas en alguna entidaden el exterior. Seguir acumulando reservas y al mismo tiempo sostener el tipo de cambio en el orden de los $ 2,90 está representando un costo creciente para el Banco Central (BCRA). Y es que la entidad que preside Martín Redrado recibe una renta menor por sus u$s 22.443 millones de reservas, que lo que luego debe pagar para adquirir dichas reservas en el mercado.
Según un ejercicio realizado por el equipo de research del Banco Río, hoy el costo sería superior a los $ 1.200 millones o más de u$s 400 millones.
El Central acumula reservas cada vez que interviene en el mercado cambiario y compra dólares para sostener el valor de la divisa norteamericana. Sin embargo, durante este proceso inyecta pesos, que luego debe esterilizar para que no se transformen en una amenaza para los niveles previstos de inflación. El costo de esta absorción, que el BCRA realiza mediante la colocación de activos remunerados, como pueden ser las Lebac o los pases pasivos, es hoy mayor que lo que luego rinden las reservas.
Por un lado, explica el Río en un informe, el stock de Letras y Notas del Banco Central (Lebac y Nobac) es de alrededor de $ 22.000 millones, donde el 62% está colocado a una tasa fija del 6,7% anual. El 38% restante se encuentra indexado por el CER, con una tasa de interés real de 2,3% anual más la inflación (estimada en 8,6% para los próximos doce meses, según el Relevamiento de Expectativas del Mercado realizado por el BCRA).
Asimismo, el stock de pases pasivos –préstamos de corto plazo que las entidades privadas otorgan al BCRA contra garantía de títulos públicos– es algo superior a los $ 5.000 millones, y tiene una remuneración del 3,75% anual. Pero, por otro lado, las reservas internacionales de la autoridad monetaria, que están depositadas entre otros bancos, en la Reserva Federal de los Estados Unidos, obtienen una renta cercana al 3% anual.
"Si además postulamos que el precio del dólar permanece en alrededor de $ 2,90 por unidad en los próximos doce meses y se mantiene sin cambios el stock de Lebac, de Nobac y de pases pasivos, el diferencial negativo entre las tasas de interés a las que el BCRA coloca sus reservas internacionales con relación al costo de los pasivos que emite para adquirir dichas reservas es, ceteris paribus, equivalente a $ 1.200 millones anuales o poco más de u$s 400 millones", subraya la entidad de origen español en el informe.
Letras más, letras menos
En el último mes, el Central le dio un tinte mucho más agresivo a sus intervenciones en el mercado de cambios.La entidad adquirió en mayo un récord histórico de más de u$s 1.500 millones, pero también multiplicó sus emisiones de Letras para contrarrestar el efecto monetario que significaba semejante inyección de pesos.
El endurecimiento de los controles al ingreso de capitales especulativos tiene, según Economía, precisamente la intención de mantener el tipo de cambio alto y al mismo tiempo reducir el costo cuasi fiscal que en un futuro podrían llegar a tener estas crecientes intervenciones en el mercado de cambios.
En tal sentido, para el centro de estudios Ieral de la Fundación Mediterránea, para medir si los controles a los capitales golondrina tienen éxito se deberá monitorear la evolución del stock de Lebac y Nobac y si el Banco Central logra frenar la expansión de esa deuda.
"La decisión de sostener el tipo de cambio en un piso de $ 2,90 comenzó a impactar negativamente en la deuda del BCRA", dicen en Ieral. |