Por Esteban Vaughan - El
mercado inmobiliario perdió un año. La conclusión es dura, pero ilustra el
difícil momento que atraviesa el sector, que se refleja en el derrumbe en la
compraventa de propiedades y de los créditos hipotecarios UVA.
El Gobierno es consciente de que necesita reconciliarse con ese público de
clase media para el cual, precisamente, los préstamos para la vivienda es
uno de los puntos más valorados de la gestión macrista.
Es por eso que el propio Macri ha tomado la "posta" del anuncio de
este viernes. Concretamente:
- Habrá un tope en el incremento de las
cuotas de los créditos en UVA,
que no podrán superar el 10% del índice de variación salarial
- En caso de que esto ocurra, producto de la
alta inflación, se capitalizará la diferencia una vez que la relación
cuota-ingreso vuelva a acomodarse
- Este nuevo techo no sólo aplicará para los
nuevos créditos, sino también para los ya otorgados
- Se relanzará el plan ProCrear: quienes
construyan viviendas para las clases media y baja tendrán exenciones
impositivas (Ganancias e IVA). Esas unidades cotizarán en UVA y no en billetes
verdes, para estimular la desdolarización
Las intenciones del Ejecutivo son claras: revitalizar un mercado que quedó
"groggy" tras la devaluación y, además, dar una clara señal política
sobre la importancia que reviste para la actual gestión el rubro del
ladrillo.
En otro orden, se le dará nuevo impulso a la
ley de alquileres, que había conseguido media sanción en Senadores en 2016 y
que luego se frenó en Diputados.
El proyecto proponía que en aquellos contratos
que no superen los 840 UVA mensuales, sólo pueda realizarse un aumento de
precios por año y, además, que el mismo sea en función del CVS (coeficiente de
variación salarial).
Del auge al ostracismo
Durante años, desarrolladores,
compradores y vendedores reclamaron la puesta en marcha de herramientas
crediticias que agilizaran el magro ritmo de transacciones. Pero los pocos
intentos que se impulsaron no llegaron a buen puerto.
Luego, a partir del 2016, el Gobierno dio vida a los créditos hipotecarios que
indexan por UVA -toda
una novedad para el mercado argentino-, y lo cierto es que lentamente
comenzaron a evidenciar resultados auspiciosos. Hasta que sobrevino la
inesperada devaluación, que volvió a derrumbar el nivel de operaciones.
"Se volvió a foja cero. Es como si los UVA nunca
hubieran existido. En muy poco tiempo, los avances que se habían comenzado a
ver desaparecieron y el mercado quedó congelado", afirma a iProfesional
Jorge Toselli, titular de JT Inmobiliaria.
Desde el sitio especializado Properati señalan
que hoy día la participación de hipotecas en UVA viene
barranca abajo. A tal punto que en agosto estos créditos apalancaron apenas el
15% de las escrituras.
Hay que remontarse hasta noviembre de 2016 para dar con una cifra tan baja. Los
porcentajes actuales son fuente de gran preocupación, ya que se acercan a los
magros registros de años atrás.
En agosto 2015 se tocó el punto más bajo (9%). Luego, esa proporción pasó a
ubicarse entre el 11% y 13%, apenas por debajo de la marca de agosto del año en
curso.
¿Cuándo fue el momento de gloria? Enero de
2018, cuando los créditos para lavivienda representaron
el 42% del total escriturado.
- En marzo y abril, ese porcentual fue del 36% y 37% respectivamente
- A partir de entonces, comenzó una fuerte caída que se mantiene hasta hoy
- En mayo, la participación del financiamiento bancario fue del 28%
- En junio, los créditos UVA se precipitaron al 17% del total de escrituras
- En julio, lejos de repuntar, bajó al 16%
- En agosto siguió el declive, para concluir en el 15%
En el mercado estiman que este escenario desfavorable se mantendrá, como
mínimo, hasta fin de año.
"No vemos posibilidades de que cambie la
situación. La devaluación fue muy fuerte y los pesos que reciben los
interesados ya no les alcanzan para comprar la propiedad a la que
apuntaban", afirma Alejandro Bennazar, titular de la Cámara Inmobiliaria
Argentina (CIA).
La cantidad de operaciones también deja en evidencia el mal momento, aunque con
algunas oscilaciones:
- Marzo: 6.075
- Abril: 5.977
- Mayo: 5.892
- Junio: 4.588
- Julio: 4.403
- Agosto: 4.549
Según el Banco Central, se entregaron 90.000
préstamos desde que el sistema UVA se puso en marcha hasta comienzos de este
año. La cifra refleja la pobre performance que ha tenido este
sistema, que si bien generó expectativas crecientes en sus comienzos no logró
consolidarse, "víctima" de la alta inflación.
Ni agentes inmobiliarios ni bancos desprecian ese guarismo, pero se lamentan
porque entienden que el mercado contaba con una importante capacidad para
absorber un gran número de créditos hipotecarios, que se hubiera traducido en
un fuerte repunte en la compraventa.
Siempre según datos oficiales, hasta el
momento la compleja situación económica-financiera que atraviesa el país no
tuvo un efecto negativo en la capacidad de pago de los tomadores de préstamos:
menos del 0,5% muestra algún atraso significativo en las cancelaciones
mensuales.
"El driver que más se destaca detrás de la desaceleración es la caída de
la demanda, en un contexto en el que los precios de las propiedades se ubican
casi 10% por encima de los registros de 2017", señalan desde
Properati.
"De esta manera, los valores en pesos acumulan un alza en torno al 110% en
lo que va del año, generando una importante contracción en la toma de créditos
indexados", añaden.
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