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Por Ariel Maciel - El empleo promete ser el ancla más
pesada de la gestión de Cambiemos. Mientras los industriales, uno de los
sectores que más empleo de calidad genera, admitieron que habrá una fuerte
sangría de puestos de trabajo a partir de la recesión del sector, consultoras
privadas confirmaron que "la volatilidad cambiaria, las muy elevadas tasas
de interés y la aceleración inflacionaria" provocarán una "severa
tensión sobre las pymes".
De acuerdo a cálculos
preliminares de la UIA, en diciembre y cuando
se cumplan tres años de la gestión de Mauricio Macri, el sector habrá perdido
cerca de 110.000 empleos producto del achicamiento de los negocios del rubro
manufacturero, e incluso por el cierre de muchas pymes que "no lograron
superar la tormenta", según confiaron fuentes de la entidad a BAE Negocios.
Un informe de la Unión
Industrial de Córdoba (UIC) mostró que casi el 15% de los encuestados admitió
haber despedido personal durante septiembre pasado, y poco menos del 14%
adelantó que profundizará en esa tesitura. En ese mismo informe, el 70% de los
empresarios cordobeses consideraron que la evolución del nivel de actividad al
finalizar 2018, en comparación con 2017, disminuirá.
En tanto, un informe de la
consultora Idesa advirtió que si la recesión económica se prolonga, la
destrucción de empleos se va a acelerar, ya que "la volatilidad cambiaria,
las muy elevadas tasas de interés y la aceleración inflacionaria" provocan
una "severa tensión sobre las pymes". Y agrega que, aunque los
últimos datos oficiales sobre empleo asalariado privado registrado (junio 2018)
"no muestran pérdidas importantes, es previsible que si la recesión se
prolonga, la destrucción de empleos se acelere".
La consultora puntualizó que
"las condiciones fiscales y monetarias (donde entre el déficit fiscal y
los bonos de muy corto plazo del Banco Central prácticamente igualan
la cantidad total de dinero en poder del público), dejan poco espacio de
maniobras para relajar al ahogo financiero de las empresas".
"De aquí que urge pensar
en herramientas innovadoras que morigeren los impactos sociales de la crisis y
preparen las condiciones para una rápida recuperación", añadió Idesa, que
también destacó que el Congreso "ha
demostrado ser incapaz de avanzar en modernizar las regulaciones laborales.
Frente a las urgencias que imponen la crisis apremia buscar soluciones más
simples e innovadoras".
En tanto, la consultora Ecolatina sostuvo que "la caída del
nivel de actividad está impactando negativamente en el nivel de empleo" lo
que "se refleja en la Encuesta de Indicadores Laborales de agosto, que no
sólo continúa mostrando una magra tasa de entrada (comportamiento típico del
mercado laboral en periodos recesivos) que se encuentra desde junio en niveles
mínimos, sino que también arrojó un incremento de la tasa de salida (relaciones
laborales que cesan)".
"Además, reflejó un
incremento en el porcentaje de empresas que aplicaron suspensiones a su
plantilla debido a una caída de la producción/demanda", destacó el
informe, que además detalla que "como las suspensiones y la reducción de
turnos u horas extras, también reducen el dinero en el bolsillo de los trabajadores,
es lógico pensar que los trabajadores comiencen a buscar otro empleo", lo
que "elevará la tasa de subocupación".
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