La inflación volvió a
acelerarse en septiembre y llegó a 6,5%, alcanzando en los primeros nueve meses
del año un incremento del 32,4%, informó ayer el INDEC. La cifra respondió a la
fuerte depreciación del tipo de cambio anotada durante los últimos meses y a su
respectivo traslado a precios, sumado al incremento de tarifas, entre otras
cuestiones. Además, ya superó al 24,8% que había anotado la suba del costo de
vida en 2017. En los últimos doce meses alcanzó un incremento del 40,5%.
Entre los rubros que más avanzaron se destacaron el de Transporte ( 10,4%) por
las tarifas del transporte público, Prendas de vestir y calzado ( 9,8%) y
Equipamiento y mantenimiento del hogar ( 9,7%). Más abajo se ubicaron otros
Bienes y servicios ( 7,9%), Alimentos y bebidas ( 7%) y Recreación y cultura
( 6,8%). Por debajo del nivel general de precios terminaron Restaurantes y
hoteles ( 5,7%), Salud ( 4,5%), Bebidas alcohólicas y tabaco ( 4,4%), Vivienda
( 2,3%), Comunicación ( 2,1%) y Educación ( 1,6%).
La consultora ACM sostuvo que "el aumento de alimentos y tarifas tendrá
efectos sobre los indicadores socioeconómicos, ya que forman parte de la
canasta básica de consumo". "Esto afectará tanto a la población que
queda en situación de pobreza como a la indigencia", agregó. A su vez,
sostuvo que "la preocupación es la persistencia y aceleración de la
inflación núcleo, que registra un promedio mensual de 3,7% en el año, mientras
que en el último trimestre se aceleró a 4,7%", alertó. En igual período
del 2017, el valor se ubicaba en 1,8%.
De acuerdo con las estimaciones privadas, para octubre se espera un piso de al
menos 5% debido a los aumentos de naftas, gas, peajes, prepagas y transporte.
"Durante los próximos meses la dinámica de los precios estará sujeta al
ajuste del tipo de cambio y los aumentos de precios regulados", indicó
ACM. Por su parte, Ecolatina señaló que "si el tipo de cambio se pega a la
banda inferior, las presiones inflacionarias serán menores, dando lugar a un
fin de año más calmo en materia de precios". "La suba de precios
regulados seguirá siendo elevada por el traslado del salto cambiario pendiente
y la necesidad de reducir subsidios para conseguir que el Estado logre la
ambiciosa meta de equilibrio fiscal primario en 2019". De esta manera, la
cifra cerraría el año apenas por debajo del 50% y, según el IAE Business School
de la Universidad Austral, superaría a la inflación registrada en la crisis de
2001/2002.
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