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Primerizo. La cúpula del BCRA,
encabezada por Guido Sandleris, debutó ayer en la presentación de su primer
Informe de Política Monetaria (IPOM).
Al parecer, el dólar de más de
$37 permitió disciplinar, por ahora, a la demanda privada de dólares, tanto
para atesoramiento como la de los importadores, ya que la de turismo tiene
rezagos. Así lo muestran los datos oficiales que ayer difundió el BCRA al
presentar el Informe de Política Monetaria (IPOM) de octubre.
Si bien no hubo datos ni definiciones reveladoras, la conferencia brindada por
el titular del ente monetario, Guido Sandleris, confirmó varios adelantos de
este diario, así como otras percepciones del mercado como el derrumbe de la
demanda de divisas, la estimación base de la inflación de octubre, la
competencia bancaria vía tasas de interés para los plazos fijos en línea con el
apetito por las Leliq, entre otros temas. Sobre la nueva "bomba" de
las Leliq, se expuso una simulación del BCRA que muestra que de persistir el
escenario de altas tasas de interés (70% anual), a fin de 2019 el balance del
BCRA no se vería comprometido ni sería una situación límite.
Tras reiterar un mea culpa por los errores propios del Gobierno y del peso de
la herencia recibida como factores de esta crisis, Sandleris confirmó que la
política de altas tasas de interés que aplica la institución y la estrategia de
no emitir pesos persistirá hasta tanto no se perciban claras señales de baja
sostenida de la inflación. "La alta inflación de septiembre pone en
evidencia el desafío que enfrenta, sobre todo porque octubre también será un
mes con alta suba de precios, pero probablemente resulte algo menor, aunque las
tasas interanuales seguramente seguirán en alza hasta diciembre, y eso es lo
que reflejan las expectativas de mercado", comenzó Sandleris. Y afirmó que
"la escalada de la inflación nos llevó a tener la necesidad de modificar
el Plan Monetario y abandonar el esquema de metas de inflación y adoptar un
esquema más simple y contundente, para asegurar la posibilidad reanclar las
variables financieras". "Este cambios busca reducir lo más posible el
riesgo de que volvamos a vivir meses como los que pasaron: no hay nada más
peligroso que la volatilidad de los últimos meses", aseveró.
Otras definiciones del jefe del BCRA al presentar el IPOM.
El plan monetario es sustentable por tres razones: porque se parte de un tipo
de cambio real alto y competitivo; porque la situación patrimonial del BCRA ha
mejorado al decidir no financiar más al Tesoro nacional; y porque está
disminuyendo la proporción de los pasivos remunerados.
En las primeras tres semanas se ha observado una disminución de la base
monetaria, es decir, se está sobrecumpliendo el objetivo cero hasta el 22 de
octubre, en comparación con igual período del mes previo, y aun más si se
agrega el efecto de la suba de los encajes bancarios en el mes anterior.
Se está cumpliendo el objetivo de que las altas tasas de las Leliq se fueran
trasladando a la tasa de captación de depósitos a plazo fijo, porque se
traslada al ahorrista y le quita presión al mercado de cambios. Eso ya se está
viendo en el mercado de cambios, que cuenta con un tipo de cambio real
competitivo que se manifiesta en la menor demanda de dólares para atesoramiento
y para gastos de turismo.
Las tasas de interés comenzarán a bajar en la medida en que comience a ceder la
tasa de inflación, y a partir de ahí comenzará a recuperarse la actividad.
Lo que ha sucedido en los últimos meses en términos de actividad no tiene que
ver con el nivel de las tasas de interés, sino con los shocks externos que
llevaron a que la tasa de inflación se elevara a 6,5%, equivalente a un ritmo
de 70%, por eso el objetivo de la política monetaria es revertir ese proceso
que ha dañando a toda la actividad, y que ha impedido crecer en los últimos
tiempos, aunque los resultados llevan algún tiempo en llegar.
El nivel que alcanzó el tipo de cambio desalienta la demanda de dólares. Las
compras para atesoramiento están entre u$s20 y u$s40 millones, tras alcanzar
niveles de u$s180 millones diarios.
El plan de esterilización monetaria vía Leliq no implica riesgos ni replica la
experiencia de las Lebac. Aun si pagáramos tasas de interés del 72% anual por
esa deuda de acá a diciembre de 2019, los pasivos remunerados del BCRA tendrían
un costo que representaría un 7,8% del PBI, cuando las Lebac llegaron a
representar un 11,2%.
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