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Por Pablo Wende - La competencia entre los bancos
por salir a captar plazos fijos está dando el resultado esperado por el
Gobierno. En los últimos treinta días las colocaciones a plazo aumentaron
a un ritmo que no se veía en los últimos años: nada menos que $100.000 millones,
lo que significa un crecimiento récord de 13% en apenas un mes.
Los últimos datos del Banco
Central son contundentes: el stock de plazos fijos en poder de públicos y
empresas pasó de $ 780.000 millones a $ 881.000 millones en apenas un mes. La
contrapartida es que bajó la demanda de dólares en forma sustancial para
atesoramiento.
Aunque el jueves se va a
conocer el dato oficial en el balance cambiario, la demanda del sector
privado de divisas habría caído bien por debajo de los 100 millones de
dólares diarios, cuando en los últimos meses se ubicaba por encima de los 200
millones. Esto explica en buena medida por qué a lo largo de octubre cayó casi
10% el tipo de cambio.
El Banco Central fue quien
impulso la fuerte suba de la tasa de plazos fijos por parte de los bancos.
Ahora, la mayoría de las entidades paga alrededor del 50% anual en pesos
al público y llega hasta el 55% para las empresas. La gran
"zanahoria" es que los encajes por los depósitos que atraen pueden
ser depositados en el propio Banco Central a través de Leliq, cuyos rendimiento
es del 72%. De esta forma, los bancos captan al 50% y luego colocan arriba del
70%, un negocio redondo.
El propio titular del BCRA, Guido
Sandleris, reconoció ayer en su presentación del Informe de Política Monetaria
(IPOM) que las elevadas tasas de las Leliq tienen como objetivo alentar a los
bancos a captar dinero de los ahorristas. Y eso fue lo que sucedió al
producirse una mayor competencia entre las entidades.
El fenómeno del gran aumento
de los plazos fijos genera varios efectos simultáneos. Por un lado, es clave
para mantener la base monetaria a raya, teniendo en cuenta que el compromiso es
que la expansión sea equivalente a cero en los próximos meses. Además, reduce
la demanda de dólares al ofrecerse una opción atractiva en pesos. Pero al
mismo tiempo frena la economía significativamente, ya que buena parte de la
masa prestable de los bancos termina en Leliq emitidas por el Central, en
vez de volcarse a otros destinos, como préstamos personales o a PYME.
Otro fenómeno que se destaca
es el gran aumento de los préstamos ajustables por UVA, en particular
luego de haberse divulgado el último índice de inflación de 6,5% en septiembre. En
apenas un mes, el stock pasó de $ 19.000 millones a $ 32.000 millones y todo
indica que el volumen seguirá creciendo aceleradamente en estos meses. Es una
oportunidad que tienen los ahorristas para "aprovechar" los niveles
de elevada inflación tanto de septiembre como de octubre.
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