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Por Carlos
Arbia - El presidente del BCRA Guido Sandleris confirmó que la
política de altas tasas de interés que aplica la institución y la estrategia de
no emitir pesos persistirá hasta tanto no se perciban claras señales de baja
sostenida de la inflación.
En una conferencia de prensa en el Salón Bosch del BCRA el presidente de
la institución presentó el Informe Mensual de Política Monetaria (IPOM) de
octubre junto a los directores de la entidad; el funcionario resaltó los claros
avances observados en la primera mitad de octubre.
Como primer análisis dijo que "la alta inflación de septiembre
pone en evidencia el desafío que enfrenta, sobre todo porque octubre
también será un mes con alta suba de precios, pero probablemente resulte algo
menor, aunque las tasas interanuales seguramente seguirán en alza hasta
diciembre, y eso es lo que reflejan las expectativas de mercado".
Una vez más la autoridad monetaria atribuyó ese fenómeno, que se tradujo
en recesión, a tres factores:
1) la herencia del gobiernos anterior;
2) shocks externos y la sequía;
3) errores propios.
Eso llevó, dijo Sandleris, a "replantear el esquema monetario de
abandonar el sistema de metas de inflación e ir a un régimen más simple de Base
Monetaria cero para que no repitan los episodios negativos de los meses anteriores".
Y concluyó que "el plan monetario es sustentable por tres
razones: porque se parte de un tipo de cambio real alto y competitivo; porque
la situación patrimonial del BCRA ha mejorado al decidir no financiar más al
Tesoro Nacional; y 3) porque está disminuyendo la proporción de los pasivos
remunerados.
El nuevo esquema monetario
Guido Sandleris destacó que "en las primeras tres semanas se ha
observado una disminución de la base monetaria, es decir, se está
sobrecumpliendo el objetivo cero hasta el 22 de octubre, en comparación con
igual período del mes previo, y aún más si se agrega el efecto de la suba de
los encajes bancarios en el mes anterior".
Por otra parte, dijo el presidente del Banco Central que "se está
cumpliendo el objetivo de que las altas tasas de las Leliq se fueran
trasladando a la tasa de captación de depósitos a plazo fijo, porque se
traslada al ahorrista y le quita presión al mercado de cambios".
Eso ya se está viendo en el mercado de cambios, que, dijo, cuenta con un
"tipo de cambio real competitivo que se manifiesta en la menor demanda de
dólares para atesoramiento y para gastos de turismo".
La tasa de regulación monetaria bajo el esquema Sandleris, de
"Base Monetaria Cero", en cuanto al nivel de expansión promedio
mensual, es fijada por el mercado y su nivel surge después de cada licitación
de Letras de Liquidez, reservada exclusivamente a las entidades bancarias.
En Hacienda confían en que con la estabilización de la cotización del
dólar, más una coordinación rigurosa entre la política monetaria y la
actualización de tarifas, la
inflación comenzará a descender, y así lo hizo saber el ministro Nicolás
Dujovne en una entrevista exclusiva con Infobae, una semana
atrás.
En su primera aparición pública al frente del Banco Central de la
República Argentina, el 25 de septiembre pasado cuando la cotización del dólar
superaba los $41, Sandleris anunció la nueva política monetaria y cambiaria que
la institución comenzó a aplicar desde el 1° de octubre, y explicó que el
régimen de metas de inflación como fue implementado en estos casi tres años no
dio los resultados esperados.
Desde el Gobierno consideran que el programa monetario acordado con
el FMI en el nuevo acuerdo provee para el corto plazo un ancla nominal,
determinada por el estricto control sobre la variación de la cantidad de pesos
en circulación en la economía, cuyo principal efecto inmediato es la escalada
de las tasas de interés a un rango del 50% anual para los depósitos; 72% para
las Leliq y 92% para los préstamos de cortísimo plazo que el BCRA les ofrece a
las entidades que acuden para cubrir necesidades de liquidez.
Si bien entre los empresarios, y también muchos economistas de la
oposición, cuestionan el fuerte endurecimiento de la política monetaria que
llevó a que las tasas de mercado para el crédito ascendieran a un rango piso
del 70% anual, y más del 90% para las pymes, en el Banco Central sostienen
que "las
medidas son las más adecuadas para devolver certidumbre a los agentes económicos
e inversores y revertir la aceleración de la inflación", y para
ello muestran diversos indicadores de consistencia, como la disminución del
tipo de cambio; la caída de la demanda de importaciones y también la notable
desaceleración de la demanda de dólares para el pago de gastos de turismo fuera
del país.
Al respecto, Guido Sandleris estimó que "las tasas de interés
comenzarán a bajar en la medida en que comience a ceder la tasa de inflación, y
a partir de ahí comenzará a recuperarse la actividad".
Y destacó que "lo que ha sucedido en los últimos meses en
términos de actividad no tiene que ver con el nivel de las tasas de interés,
sino con los shocks externos que llevaron a que la tasa de inflación se
elevara a 6,5%, equivalente a un ritmo de 70%, por eso el objetivo de la
política monetaria es revertir ese proceso que ha dañando a toda la actividad,
y que ha impedido crecer en los últimos tiempos, aunque los resultados llevan
algún tiempo en llegar".
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