El contexto recesivo en el cual se encuentra sumida
la economía argentina y la elevada inflación generaron un golpe en las ventas
en agosto. El consumo en supermercados retrocedió un 4,2% interanual, mientras
que en los shopping la baja fue del 2,6%, indicó ayer el INDEC. Vale destacar
que en este informe el organismo puso en marcha una ampliación del sondeo, en
el cual dio a conocer datos del consumo en autoservicios mayoristas, en los que
se registró una merma del 2,8%.
A precios corrientes, es decir midiendo las subas en términos nominales, la
facturación en supermercados fue de $39.491,9 millones, creciendo un 26,7%,
mientras que en los centros de compra totalizó $6.096,7, con un alza interanual
del 23,2%. Las mediciones se ubicaron casi en línea con la inflación, que en
dicho período anotó un alza del 24,3%. Probablemente el mayor golpe se dé a
conocer en las ventas de septiembre, mes en el cual el costo de vida aumentó
6,5%. Vale destacar que en el acumulado para los primeros nueve meses del año,
los salarios reales cayeron aproximadamente 13%, de acuerdo con mediciones
privadas. Lo más probable es que este fenómeno se extienda hasta fin de año, en
un marco en el cual la suba de los precios se continuará en niveles elevados,
sumado al contexto recesivo.
El consumo en los supermercados marcó el cuarto indicador interanual negativo
en el año después del 2,7% de enero; el 2,3% de abril y el 2,9% de julio. En
tanto, en los centros de compras se registró la segunda caída consecutiva, tras
once meses de crecimiento en la comparación interanual. En agosto pasado de
2018 las ventas totales en efectivo ascendieron a $13.781 millones, lo que
representa 34,9%, las efectuadas mediante tarjeta de débito sumaron $10.165
millones (25,7% del total) y las abonadas con tarjeta de crédito llegaron a
$12.968 millones (39,4%).
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