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Por Carlos Arbia - En su presentación
del Informe de Política Económica de octubre, el presidente del Banco Central
(BCRA), Guido Sandleris, explicó las causas por las que la Argentina se vio
obligada a cambiar el esquema de metas de inflación por uno de base monetaria
cero. Primero, por la herencia de varios años de políticas
económicas desacertadas. Luego, por el shock provocado por la sequía y la
volatilidad en mercados financieros internacionales y suba de las tasas. En
tercer lugar, por los errores propios de un Gobierno que subestimó la
corrección de los desequilibrios macroeconómicos recibidos.
Sandleris también describió que el Central dejará fija la emisión
de base monetaria en un valor promedio cercano a los $1.270 millones hasta
junio de 2019 con aumentos estacionales en diciembre de este año y en junio del
próximo. "El elemento central es el crecimiento cero de la base
monetaria", enfatizó el presidente de la autoridad monetaria. Ese punto es
considerado crucial por las autoridades del BCRA, como también la
instrumentación de una banda de flotación cambiaria para que el dolar se
mueva en una franja que va desde una banda inferior de $34 y una banda superior
de $44 que aumentará un 3 % por mes desde octubre. Desde el BCRA prefieren
llamarla zona de no intervención cambiaria.
Pero más allá de la exposición, los economistas plantean tres grandes
dudas con respecto al futuro de la política monetaria y cambiaria que se aplica
desde el 1 de octubre y cumplirá un mes por estos días:
– Si el BCRA tendrá éxito en reducir la tasa de inflación
– Cuánto tiempo podrá aguantar el sector privado las altas
tasas de interés activas superiores al 65% nominal anual
– Si el Central comenzará a comprar dólares en caso que su
cotización se ubique por debajo de la banda cambiaria inferior ($34,6)
"Esta política de emisión de base monetaria cero busca satisfacer
la demanda de pesos cuando se toque la banda inferior del rango cambiario, pero
aquí se plantea el riesgo de caer nuevamente en el carry trade que
el año pasado nos llevó a un insostenible atraso cambiario", le dijo a
Infobae Martín Redreado, ex presidente del Banco Central. "Hoy las tasas
de interés se encuentran en el medio de un trade off entre
actividad y tipo de cambio. La verdadera estabilización se habrá logrado cuando
se inicie el sendero de reducción del costo del dinero que está dado por la
tasa de interés", detalló.
Redrado agregó que la política monetaria busca recuperar credibilidad a
través del enfoque de emisión cero, pero esta sobreactuación profundizará la
recesión, "no sólo vía el incremento de las tasas de interés, sino que
además incentiva al sistema financiero a transformarse en el prestamista del
BCRA".
Por su parte, el Economista Jefe de FIEL, Daniel Artana, es crítico con
respecto al valor de la banda inferior fijada por el BCRA de la llamada zona de
no intervención cambiaria.
"Hubiese sido mejor tener un valor más cercano a los 36 pesos para
que el BCRA, en la medida que baje la cotización del dólar, pueda comprar
divisas y aumentar el stock de reservas, que en la actualidad llegan a unos USD
48.500 millones frente a los más de 64.000 millones que había en enero
pasado", explicó.
El referente de FIEL cree que hay una equivocación con respecto al
análisis de la tasa de interés de algunos analistas. "El problema es la
alta inflación y la tasa e interés del BCRA no es tan alta con respecto a la
inflación observada", dijo Artana.
En un tono más crítico el economista Walter Graziano señaló
que "la gran duda que hoy existe en los mercados es cómo termina este
dispositivo financiero al que sería muy exagerado llamarlo plan económico. Es
una flotación del dolar entre bandas cambiarias con supertasas de
interés".
Graziano agregó que el deseo del Gobierno es que el dólar baje cuanto
antes a la banda inferior para que Central compre dólares a buen ritmo y que
ello induzca una rápida y muy fuerte baja en las tasas de interés, todo en un
marco de "congelamiento" en el monto de Leliq y Lecap ("que
ahora son las Lebac 2.0").
"Todo ello con un relajamiento de la meta de base monetaria
creciendo al 0%. De otra manera estaríamos frente a otra vuelta de rosca de
ingreso de capitales golondrina con ganancias financiadas por el Estado, y esa
es la pesadilla que menos se quiere", aseguró.
Fabio Rodríguez, director de la consultora M&R Asociados, plantea
que "el balance de un mes de este plan deja a favor del BCRA dos avances: la
calma del mercado cambiario con el tipo de cambio yendo del medio de la banda
hacia el piso ya que cayó un 11% en treinta días y un test exitoso para
terminar de extinguir el pasivo tóxico de las Lebac en poder de inversores que
no son bancos".
Rodríguez advirtió también que de nada servirá cumplir con el FMI y
sanear el balance del sector público y del BCRA "si destrozamos los
balances del sector privado productivo y del consumo. Ello impactará
inmediatamente en las carteras de los bancos y de ahí hay solo un paso a
contagiar la estabilidad financiera, monetaria y fiscal. Afortunadamente los
bancos están muy sólidos y bien capitalizados, por ello es importante las
alertas tempranas y no bajar la guardia para cuidar este activo".
En la conferencia de prensa de la semana pasada, Sandleris destacó
que en las primeras tres semanas del plan hubo una disminución de la base
monetaria y que se está cumpliendo el objetivo de que las altas tasas
de las Leliq se fueran trasladando a la tasa de captación de depósitos a plazo
fijo.
Sobre a tasa por la nubes, otro de los tema que destacan los
economistas, Sandleris acotó que "a medida que logremos que vaya
cayendo la inflación, vamos ir viendo como las tasas de interés
también van a ir bajando porque va faltar menos tasa para el cumplimiento del
objetivo que es crecimiento cero de la base monetaria".
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