|
Por Francisco Martirena
- Como consecuencia de las dificultades en las negociaciones encaradas por el Mercosur en
los últimos años, el Gobierno ya estudia avanzar en acuerdos de libre comercio
por fuera del bloque, aunque con la mirada puesta en la política que
desarrollará el electo presidente de Brasil, Jair Bolsonaro.
Ante una pregunta de BAE Negocios, sobre la posibilidad de negociar
Tratados de Libre Comercio fuera del Mercosur, un
funcionario de alto rango expresó: "Podría ser. Pero subir y bajar
aranceles sin consensuar con los socios puede ser, principalmente, la pérdida
de reserva de mercado en Brasil".
En esta dirección, el mismo representante del Ejecutivo afirmó que
"la idea de flexibilización viene de la mano de no poder avanzar en las
negociaciones externas". No obstante, aclaró que "si Brasil quiere ahora
negociar (dentro delMercosur),
se pierde la necesidad de flexibilización". Está claro entonces que, más
allá de la preocupación por el plan exterior de Bolsonaro, la Casa Rosada ya
desea buscar nuevos mercados con aranceles menores o nulos, por fuera delMercosur, una
postura que no se observaba hasta ahora.
"Si Bolsonaro se quiere cortar solo, no queda mucho que hacer. Pero
yo creo queBrasil quiere
recuperar libertad en su política comercial en general", agregaron desde
el Gobierno. En verdad, Uruguay es el único país que desde hace años viene
reclamando una mayor apertura del Mercosur, vía
la eliminación o modificación de la cláusula 32, que obliga al consenso de
todos los miembros para firmar acuerdos comerciales. Sin ir más lejos, la
administración de Tabaré Vázquez está muy interesada en sellar un TLC con China
y ya avanzó con varias reuniones a pesar de la resistencia del resto del
bloque.
El canciller uruguayo Rodolfo Nin Novoa expresó recientemente: "si
vamos a cumplir la cláusula 32, hay que cumplir todas las otras". El
funcionario uruguayo dijo que si bien el Mercosur se
rige por una cláusula que obliga a sus miembros a buscar negociaciones
conjuntas, existen otras en las que se habla de no "obstaculizar el comercio".
"Cumplamos con todas", dijo. Consultado sobre si es compatible la
negociación de un TLC entre Uruguay y China con los compromisos en el Mercosur, el
canciller respondió que "sí", y se preguntó: "¿Por qué siempre
estamos mirando el lado negativo de las cosas? No puedo explicármelo".
Asimismo, ante una presunta violación a la resolución 32 del Mercosur, el
canciller oriental respondió: "Esa cláusula no está internalizada en
ninguna legislación de ningún país. Es una declaración de principios, es
programática. Pero ninguno de los países de la región la internaliza porque no
tiene fuerza de ley".
Distinta reacción empresaria
La idea oficial desencadenó los primeros análisis del empresariado
local, con resultados diferentes de acuerdo al sector. Fuentes de la industria
autopartista dijeron que "si se confirma (el nuevo enfoque comercial) no
es buena señal". "Vas a negociar con bajo poder, aunque puedas ganar
agilidad. Pero perdés volumen", sostuvo.
Desde las manufacturas del cuero opinan que "el problema no es
tanto la negociación bilateral, sino que lo que se quiere comerciar es lo
primario y no manufacturas". Entre fabricantes del calzado dicen:
"abrirnos sin arancel fuera del Mercosur, es
estar entregado".
|