Por Juan
Manuel Barca - El mercado laboral volvió a mostrar nuevas señales de deterioro.
Se trata de las perspectivas de creación de empleo en las empresas y la
evolución de la ocupación formal privada en los principales centros urbanos
durante septiembre, así como el salario real de los trabajadores en agosto. Los
tres indicadores se vieron afectados por la caída de la actividad, la crisis cambiaria y la
fuerte suba de precios, por lo que el Gobierno anunció que ya comenzó a tomar
medidas para evitar despidos.
Las
expectativas empresariales de creación de puestos de trabajo cayeron el mes
pasado 0,4%, el peor registro desde 2009, según se desprende de la última Encuesta de Indicadores Laborales
de la secretaría de Trabajo. Se trata del relevamiento más completo de demanda
laboral, ya que mide la evolución de la contratación en los próximos tres meses
sobre una muestra de 3.000 empresas de todas las ramas de la actividad en 12
aglomerados.
El informe señala
que el 86,7% de las compañías encuestadas tiene previsto mantener estable su
dotación el próximo trimestre, mientras que un 6,5% podría aumentarla y un 6,9%
anticipa que la disminuirá. La diferencia entre las últimas dos variables
significa un descenso de la expectativa neta de contratación en el sector
privado, en gran medida producto de los cambios en la política monetaria del
BCRA y el traslado de la devaluación a los precios de los bienes y
servicios.
En este sentido, la Unión Industrial Argentina
volvió a advertir el martes que la actividad fabril en 2018 caerá 2,3%
interanual, y alertó sobre un "impacto en el nivel de empleo" en las
Pymes, afectadas por la caída en ventas y las altas tasas fijadas por el Banco
Central que afectan su financiamiento.
"El nuevo esquema monetario coincide con la caída de las expectativas de
empleo. Es el cuarto mes que se ubica por abajo (del nivel promedio de los
últimos años) y estamos en un escenario de fuertes cambios en los precios
relativos, por lo que las empresas reaccionan de forma diferente", afirmó
el subsecretario de estadísticas de la secretaría de Trabajo, José Anchorena.
La
otra alarma que se encendió en tablero es el empleo privado
formal: retrocedió un 0,3% mensual y 0,9% interanual. En relación al
mismo mes del año pasado, la disminución fue impulsada a nivel sectorial por la
construcción, industria manufacturera, transporte y comercio, mientras que desde el punto de vista
geográfico tuvo lugar en la mayoría de los aglomerados, siendo los más
afectados Gran Resistencia, Gran Mar del Plata, Gran La Plata y Gran Tucumán.
En tanto, la
evolución del trabajo registrado en agosto se estancó en términos mensuales e
interanuales, por lo que se contabilizó
un total de 12,2 millones de ocupados formales, unos 150.000 menos que en
noviembre, cuando alcanzó su máximo nivel.
De ese total, un 51% integra el sector privado, 26% el público y 13% son
monotributistas sociales, según datos elaborados a partir de los aportes y
contribuciones declarados al sistema de Seguridad Social.
Para las
autoridades, las cifras de agosto muestran un "piso" en la caída que
se venía registrando en el segundo trimestre, producto del impacto de la sequía
y las “turbulencias cambiarias”.
En la medición desestacionalizada, el sector privado registró la pérdida
mensual de 4.500 trabajadores, encabezada por monotributistas y autónomos,
mientras que las empleadas de casas particulares crecieron en 2.800 y se
mantuvieron sin cambios los asalariados, la principal modalidad de ocupación
privada con 6,2 millones de empleados.
En el último caso,
la fuerte disminución de personal concentrada en la industria, actividades
inmobiliarias y construcción -donde se redujo en más de 7.000 empleados-
se vio compensada en forma parcial por el agro y la enseñanza, que crecieron en
una cantidad similar de trabajadores.
Por otra parte, el sector público se incrementó en 6.300 trabajadores y los
monotributistas sociales en otros 3.000, lo que equilibró el desempeño negativo
de todo el rubro privado.
En
comparación con los registros semestrales de 2016 y 2017, el promedio de los
ocho primeros meses del año arrojó un cambio neto mensual negativo de 13.200
puestos en total, explicado principalmente por los monotributistas sociales y,
en menor medida, por asalariados privados y autónomos.
Esto se debe a la decisión del Gobierno de reempadronar a los monotributistas
agrarios, con una reducción de sus beneficios, y los efectos de la recesión
sobre la economía producto de las medidas de ajuste.
En cuanto a los
salarios, los números reflejan el impacto de la suba de precios. El Índice de
Salarios del INDEC creció un 21,9% interanual frente a una inflación en igual
período del 34,4%, una diferencia de 12 puntos.
En la misma línea, la secretaría de Trabajo informó que los ingresos promedio
de los asalariados privados se redujeron un 6,1% interanual en términos reales,
mientras que su variación acumulada en los últimos 12 meses fue negativa por
primera vez, al caer 0,8%.
Tal como
adelantó iProfesional a principio de mes, el Gobierno habilitó la
reapertura de paritarias para
moderar la pérdida de poder adquisitivo. En ese contexto, Camioneros logró este
miércoles reabrirla y pactar un adicional del 17%, que lleva el aumento total
al 40%, luego de encabezar varias protestas y amenazar con un paro en su
actividad.
El acuerdo se suma a los más recientes de los trabajadores de Aerolíneas
Argentinas (35,7%), pasteleros y obreros de la industria de la carne (35%), y
sanidad (37%).
Medidas antidespidos
El Gobierno
confirmó que ya comenzó a tomar medidas para contener los signos de deterioro
del mercado de trabajo. El Ministerio de
Producción y Trabajo, encabezado por Dante Sica, agilizó los tiempos de
tramitación del subsidio REPRO (Plan de Recuperación Productiva), a la vez que
incrementó los montos y extendió su plazo, con la finalidad de evitar
despidos en el sector privado ante el aumento registrado en los pedidos de
asistencia por parte de las empresas en crisis.
Sica y Triaca ya
están en contacto con representantes para evaluar cada caso. "Las
solicitudes de REPRO aumentaron parcialmente, pero no tanto como marca la
actividad y no sirve para medir el nivel de actividad", explicaron desde
la secretaría de Trabajo.
Según datos del área laboral, en 2018 hubo
cerca de 40.000 trabajadores cubiertos por subsidios antidespidos (25.395
con REPRO y 14.819 con el Programa de Sostenimiento de Empleo), una cifra
pequeña en relación a los 6,2 millones de asalariados privados formales. Los
principales pedidos provienen de la provincia de Buenos Aires, Santa Fe, CABA,
Río Negro y Córdoba.
En su mayoría, se trata de Pymes de la
industria alimenticia, la metalúrgica, automotriz, textil, y la agroindustria,
donde se registra la mayor cantidad de solicitudes a raíz de la sequía que
afectó a los fabricantes de maquinaria para el campo.
Entre los cambios
recientes, se destacan:
- La ampliación de los plazos y los montos mínimos del
programa utilizado para potenciar su impacto en el funcionamiento de las
empresas.
- En las firmas con menos de 100 dependientes, se amplió la asistencia
por empleado de $3.000 a $4.000 por 6 meses, con posibilidad
de una prórroga justificada
- En las de más de 100, se extendió la asistencia de $ 2.500 a
$3.500 por seis meses por cada trabajador, con posibilidad de una
prórroga justificada (en ambos casos durante el 2017 y hasta el dictado de la
nueva resolución el plazo era por 90 días)
- Celeridad en los tiempos administrativos a los fines de otorgar el
beneficio en un período máximo desde que ingresa con la documentación completa.
- Especial tratamiento a las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MIPYMES)
como "corazón" del modelo productivo y principales creadoras de
empleo.
Desde su inicio, la gestión de Macri redujo el uso del REPRO y lo
restringió a las empresas con situaciones de crisis "coyunturales".
En cambio, si una firma ya participó del programa sin superar sus dificultades
en el plazo previsto o presenta "problemas estructurales", el
Gobierno le ofrece un subsidio temporal destinado a los trabajadores despedidos
(Programa de Transformación Productiva), una modalidad que es rechazada
por los gremios.