Por el desarme de posiciones y los ingresos desde el exterior, con
inversores que buscan aprovechar las altas tasas de interés, el dólar sigue perdiendo
posiciones. El viernes, el billete cayó 16 centavos a $36,60 y acumuló su
tercer descenso consecutivo, registrando en la semana una merma de 3,3%. Fue en
sintonía con el mayorista, que cedió 18 centavos, a $35,49, y en la semana
perdió $1,30 (-3,5%). El volumen operado durante el viernes subió 2,3%, a
u$s665 millones.
El Banco Central subastó Letras de Liquidez a 7 días de plazo por $139.380
millones, con una tasa promedio de corte del 68,52% (el jueves, había cerrado
en 68,80%) y un retorno promedio adjudicado de 69%.
Desde PR Corredores de Cambios señalaron que "el desarme de posiciones y
los ingresos desde el exterior destinados a tomar posición en inversiones en
moneda doméstica mantuvieron a raya la evolución de los precios del dólar y lo sostuvieron
en un nivel similar al exhibido a fines de agosto pasado". Agregaron que
"las condiciones estructurales que han justificado el retroceso del tipo
de cambio se mantienen por el momento y parecen anticipar que, salvo algún
cambio brusco e inesperado, es muy probable que los precios del dólar sigan
aproximándose al límite inferior definido para la zona de no intervención
oficial".
Fernado Izzo, de ABC Mercado de Cambio, señaló que "los ingresos de
exportadores fueron de u$s88 millones, pero el promedio de octubre fue de un
poco más de u$s54 millones diarios, con una caída de casi 10%, que
evidentemente no alcanza para equilibrar el mercado, salvo los importantes
ingresos de inversores para colocar en negocios financieros de acuerdo con el
extenso menú en moneda local, que se van a ir achicando con el correr de los
días".
En el mercado de futuros Rofex, donde se negociaron u$s702 millones, más del
50% se pactó entre noviembre y diciembre a $37,21 y $38,55 con tasas del 63,2%
y 53,34%, respectivamente. A su vez, el dólar "blue" cerró estable, a
$36,25.
Por su parte, los bonos en dólares volvieron a finalizar en alza, con subas de
hasta 1,7%, en medio de una mayor estabilidad cambiaria. A su vez, el
riesgo-país se acercó a los 600 puntos básicos, al caer 4,09% a 609 puntos
básicos. Pese a la buena noticia, todavía hay que seguir reduciendo los spreads
con la región.
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