"Por el momento, el aumento de los depósitos a plazo fijo inducidos
por tasa es marginal, aunque el stock creció 13% (nominal)" desde octubre.
Así lo indicó la consultora Quantum Finanzas, al señalar que "la
contracara de su expansión es el aumento del stock de Leliq" y que
"revertir la caída en la demanda de dinero es crucial para tener éxito en
el programa de estabilización, que requiere mejorar expectativas para converger
a tasas de interés en pesos más bajas". Para ello, consideró crucial
"la evolución de los depósitos a plazo fijo, su impacto sobre el manejo de
la liquidez a través de las Leliq y el stock de Lecap, una combinación de
magnitudes en crecimiento".
Entre 2016 y principios de 2018, los agentes aprovecharon las oportunidades
para invertir en Lebac, en detrimento de los depósitos a plazo fijo,
esencialmente por el diferencial entre ambos rendimientos, a favor de los
pasivos del BCRA. "Como vehículo de inversión en pesos por excelencia, el
stock de Lebac llegó a representar más 11% del PBI, con una participación de
inversores no bancarios que superó el 70% del total en máximos pre corrida cambiaria,
de los cuales el 20%-25% estuvo en manos de inversores del exterior",
explicó Quantum. Tras diez meses, el stock se redujo de forma sustancial al
1,4% del PBI debido a su reemplazo por mayor demanda de dólares para
atesoramiento, una incipiente mayor demanda de depósitos a plazo fijo en pesos
y por Lecap. Uno de los rubros que anotó un fuerte incremento en octubre fue el
de los plazos fijos UVA por la aceleración de la inflación y su baja base de
comparación.
De acuerdo con el reporte de la consultora que dirige el exsecretario de
Finanzas Daniel Marx, el stock de Leliq está actualmente en 4,2% del PBI
(u$s16.000 millones), mientras que el de Lecap en 2,7% del mismo (u$s10.500
millones). "Por el lado de los depósitos en pesos, si bien el total se redujo
en términos del PBI, el de plazos fijos aumentó en casi 1 p.p. (5,7% de
diciembre de 2017 a 6,5% a fines de octubre), principalmente por el aumento en
la tasa de interés", explicó Quantum. De hecho, "la BADLAR subió 16
p.p. desde fines de septiembre, ubicándose en 53% nominal anual", precisó.
"Como los bancos pueden integrar una parte del efectivo mínimo en Leliq,
tienen incentivos a captar más depósitos a plazo porque el diferencial entre la
tasa de estos títulos y la pasiva es importante", agregó.
Vale recordar que desde principios de octubre el Banco Central implementó un
nuevo esquema de política monetaria, en el cual cambió el instrumento de metas
de inflación por uno de control de variables agregadas. Allí, la tasa de
interés pasa a ser una variable endógena del modelo; es decir, está determinada
sobre la base de la oferta y la demanda de dinero para cumplir con la meta de
un crecimiento nulo de la base monetaria hasta diciembre del año que viene.
Además, fijó una zona de fluctuación para el tipo de cambio en la cual no
interviene (actualmente se encuentra entre $35 y $45, aproximadamente),
mientras que en caso contrario operará con compras o ventas divisas para que
vuelva a la franja deseada.
En ese sentido, Quantum Finanzas indicó que "el encaje para los plazos
fijos está actualmente en 38%, de los cuales 13 puntos pueden integrarse en
esos instrumentos, y el 100% del aumento de los saldos de plazo fijo desde el 1
de octubre". "Con una Leliq en 68%, el diferencial incide en la
estrategia de los bancos, que encuentran un incentivo no menor a capturar
depósitos a plazo que a su vez encajan en el BCRA con esos instrumentos",
sostuvo. "Actualmente el stock del encaje remunerado representa 1,2% del
PBI y, en la medida en que los depósitos crezcan, en particular los de plazo
fijo, continuará creciendo", agregó.
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