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Por Ignacio Ostera - La misión del Fondo Monetario Internacional continuará en Buenos Aires
hasta el viernes y el Gobierno tendría garantizado el cumplimiento de las metas
de este año, aunque los analistas ya siembran dudas respecto a las de 2019, al
tratarse de un escenario electoral que se dará en un contexto de ajuste fiscal.
La comitiva
encabezada por el italiano Roberto Cardarelli se reunió el viernes con
representantes del ministerio de Hacienda y por el momento no tendría previsto
nuevos encuentros con funcionarios de esa cartera, confirmaron a BAE Negocios
fuentes oficiales. Por su parte, el titular del Banco Central, Guido Sandleris, viajó a China y de ahí a la cumbre
de Basilea en Suiza (ver nota abajo), por lo que la entrevista con el Fondo se
daría en los próximos días una vez que haya regresado a la Argentina.
Por
el momento, la administración de Cambiemos viene haciendo los deberes en lo que respecta al
compromiso de emisión cero, Presupuesto equilibrado para el año que viene, y
que el déficit de 2018 sea inferior al 2,7% del PBI. Por eso los expertos descuentan que el Fondo concretará el
próximo desembolso de diciembre que será de u$s7.610 millones, casi u$s2.000
millones que la última recibida al aprobarse el nuevo acuerdo stand-by por
u$s56.300 millones.
Sin
embargo, la incertidumbre está puesta a partir de marzo del año que viene
cuando se deba hacer frente al incremento de las jubilaciones que incluirá la
inflación de septiembre, la que siguió al salto en el tipo de cambio de $30 a
$40. Otra preocupación que surge es la típica dolarización de carteras que se
da en todo año electoral y que al sumar una mayor demanda de divisas le meterá
presión al billete verde.
"Este
es un plan típico del Fondo en el que todo lo que hacés es para generar el
repago de la deuda, no es un plan de desarrollo. El FMI te da la plata para tus vencimientos en dólares pero eso
no entra al circuito argentino, por lo que no queda claro de dónde van a salir
los que se demanden por atesoramiento", planteó el ex secretario de
Finanzas Guillermo Nielsen, consultado por este medio.
En
ese sentido, el analista de mercados Salvador Di Stefano consideró: "el
gobierno plantea una reactivación que nosotros no vemos, con una posverdad en
donde todos vamos a ser infinitamente felices, empezando por una supuesta
cosecha récord que está sujeta a las condiciones climáticas y ya complicó el
maíz de primera y el trigo, con precios internacionales muy malos".
"La
receta es extremadamente recesiva y la recaudación no va a acompañar, por lo
que es probable que tengan que hacer una nueva rebaja de gastos, luego de la
última suba de impuestos", pronosticó Di Stefano. Una medida que podría
profundizar más la contracción de la economía.
Uno
de los grises que dejó el nuevo memorándum con el Fondo es si el Central debe
esterilizar los pesos que emita cuando el dólar toque el piso inferior de la
banda de flotación. Si no lo hace tiene margen para expandir la liquidez y
bajar la tasa, aunque Cardarelli no fue contundente cuando se le preguntó por
esto y le pasó la pelota al BCRA. "Si exacerban su rol, pueden no cumplirse las
metas", advirtió Di Stefano.
"Esta
es una revisión light, para entrar en calor, no es de exigencia. El año que
viene sí se va a complicar un poquito, por más que tengan el Presupuesto con
déficit cero porque nunca se cumple a rajatabla", añadió Nielsen.
"Necesitan
un superávit pero también va a haber un tironeo con los gobernadores por las
elecciones. Por otro lado, todavía no sabemos la velocidad de la caída de la
inflación, se supone que va a bajar pero la performance en la argentina siempre
fue muy mala", concluyó el ex funcionario.
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