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Por Pablo Wende - Con el dólar rozando el piso de
la banda cambiaria, se abre un nuevo escenario para la política monetaria. Según
el acuerdo alcanzado con el FMI, cuando el tipo de cambio quede afuera de la
"zona de no intervención" el BCRA quedaría habilitado para salir a
comprar dólares y evitar una caída mayor del tipo de cambio.
La misión del FMI, encabezada
por Roberto Cardarelli, discutirá con las autoridades del Central cuáles
son los pasos a seguir. La postura oficial que mantienen dentro del Fondo es
que es el propio titular del BCRA, Guido Sandleris, quien tiene autonomía para
tomar las próximas decisiones.
Con muy poco volumen, ayer el
dólar mayorista operó levemente al alza, finalizando a $ 35,52, mientras que el
piso de la banda cambiaria ya se ubica arriba de $ 35,40. Esto implica que la
distancia para salir de la zona de "no intervención" pactada con el
Fondo sigue siendo mínima.
Pero, ¿cuál es concretamente
la postura del Fondo? Básicamente ésta es la lectura que realizan en el
organismo sobre el nuevo escenario:
*Si el dólar perfora el piso
de la banda cambiaria, entonces el BCRA debería salir a comprar divisas, por
más que no tenga la obligación de hacerlo.
*Esas compras provocarían dos
efectos. Por un lado, pondría un freno a la apreciación nominal del tipo
de cambio, que podría generar un nuevo escenario de atraso cambiario. Sobre
todo si esta situación persiste en el tiempo. Pero al mismo al inyectarse pesos
para la compra de esos dólares, generaría un alivio para la tasas de interés.
*El dilema siguiente es qué
hacer con esos pesos que se vuelquen al mercado. Según el FMI, dicha
expansión no debe ser reabsorbida, es decir que ante el escenario de un tipo de
cambio perforando la banda, hay que flexibilizar la política monetaria y salir
del esquema de "expansión cero".
* En el FMI lo explican
con estas palabras: "La evidencia si la política monetaria es demasiado
dura o blanda es el valor del dólar. Si el tipo de cambio cae mucho quiere
decir que la tasa es demasiado alta y por lo tanto se debe corregir con
expansión de pesos". En el escenario de un dólar tocando el techo de la
banda, es exactamente al revés: "En ese caso -señalan- hay que salir a
vender dólares para absorber pesos y así subir las tasas".
Claro que esta política de
expandir la cantidad de dinero podría ir a contramano con la necesidad de bajar
la inflación y conseguir resultados concretos. Por eso, el Central debería
manejar con extremo cuidado está eventual expansión de la base monetaria y la
consiguiente baja de tasas. Y eso también lo advierten desde el FMI.
Por lo pronto, se supone que
el piso de las tasas estaría en el orden del 60% al menos hasta fin de año. En
el acuerdo con el Fondo, de hecho, aparece este nivel como un piso hasta que no
se compruebe una reducción de las expectativas inflacionarias al menos por dos
meses consecutivos.
Ayer la tasa de las Leliq
volvió a caer por sexto día consecutivo, cerrando a 65,77% anual, ya lejos del
nivel de 73,5% de mediados de octubre.
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