|
Por Mariano
Cuparo Ortiz - Impulsado por la fuerte suba del dólar, en
el tercer trimestre la deuda pública total se disparó: creció 19 puntos
porcentuales y llegó al 95% del PBI.
A la par, la deuda con privados y organismos internacionales trepó 15 puntos y
llegó al 60%. Así, con un dólar relativamente estable de acá a fin de año, y
con los desembolsos del FMI entrando en el cuarto trimestre, el 2018 cerraría,
según un informe de Ecolatina, con un nivel de deuda sobre el PBI de
93% y con un estable 60% para la deuda con privados y organismos.
Ahí un problema: en el tercer
trimestre, incluso sin mayor contracción de deuda, salvo algunas renovaciones
de Letes, el indicador deuda/ PBI se
disparó con fuerza. Por eso el dato preocupa al mercado de cara a un 2019
eleccionario. Si hay fuga y devalúa al tipo de cambio, el indicador seguiría
creciendo y eso podría inquietar a los mercados financieros.
Desde el Observatorio de
la Deuda del Instituto de Trabajo y Economía de la Fundación
Germán Abdala (ITE-FGA) tienen números parecidos a los deEcolatina:
según sus cálculos, en el tercer trimestre la deuda pública total subió hasta
el 93,2% del PBI. Pero además, en la apertura por moneda, se observa que la
deuda en dólares llegó al 75,9% del PBI (el
81,5% del total de la deuda). "Eso deja en un escenario muy complejo. No
tanto en el 2019 sino a partir de 2020, cuando haya que comenzar a devolver esa
asistencia financiera", sostuvo el investigador del ITE-FGA, Juan
Balasini. Y agregó: "Es muy difícil que el país tenga la capacidad de
generar los dólares que deberá devolver a partir de 2020. Y si no los puede
generar va a tener que refinanciar esa deuda, lo que va a llevar a no poder
tomar ninguna decisión relevante de política económica sin contar con el
acuerdo del FMI".
Así, las preocupaciones no
parecen estar puestas en el 2019 sino en la sustentabilidad del programa
económico en un plazo más largo. En ese sentido, el propio 2019 podría traer
algunas malas noticias hacia adelante: en año eleccionario se espera que la fuga
de dólares se reanime tras al parate que habría registrado en octubre (desde el
CESO esperan que se hayan fugado entre u$s300-900 millones, mucho menos que los
u$1.900 millones de septiembre).
La fuga de dólares presionaría
sobre el tipo de cambio y esa devaluación, tal como mostró el tercer trimestre,
empeoraría al indicador deuda sobre PBI.
"El ratio deuda sobre PBI es el principal indicador observado por los mercados
financieros para determinar la sostenibilidad. Al elevarse, se preocupan por el
repago de la deuda y profundizan el desarme de posiciones en moneda local
generando mayores presiones cambiarias, lo que impulsa el crecimiento del
ratio. Teniendo en cuenta el carácter incierto que revisten las elecciones
presidenciales del 2019, tiene sentido esperar una mayor dolarización de
carteras", sostuvo el informe de Ecolatina.
Para el economista del CESO,
Estanislao Malic, la preocupación es la misma pero por otro carril: "Lo
que miran los inversores internacionales es el nivel de reservas y los
vencimientos que se vienen. El Gobierno va a tener que ajustar cada vez más
fuerte para lograr la complicada tarea de achicar la fuga en un año electoral
porque si viene acompañada del desarme de depósitos en dólares, aunque el FMI no
lo tenga en cuenta, afecta a las reservas. Y si caen las reservas, lo
inversores se preocupan".
|