EL PIB AUMENTÓ SÓLO 0,5% EN EL PRIMER TRIMESTRE, CONTRA EL 1,5% QUE SE ESPERABA La inversión cayó 1,7% en relación al último trimestre de 2004 y descendió al 17% del PIB. Por su parte, el consumo apenas creció 0,6% contra el 3% del trimestre anterior. Del lado de la oferta, el rubro más activo fue la construcción, con un alza de 16% interanual Las exportaciones, con un alza de 4,5% trimestral, actuaron como el motor del crecimiento
Pese a que la economía creció 8% interanual en el primer trimestre, se observa una importante desaceleración. Las cifras difundidas por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) indican que el PIB apenas creció 0,5% con respecto al último trimestre por el pobre desempeño de la demanda interna. La inversión cayó 1,7% con respecto a diciembre de 2004 y el consumo apenas aumentó 0,6%. La contrapartida saludable es el aumento de las exportaciones, el nuevo motor de crecimiento de la economía. Confirmando el estancamiento que advertían los analistas, el Indec reveló que el PIB se expandió 0,5% en relación al trimestre anterior, contra el 1,5% que se esperaba. El aterrizaje de la economía argentina se corrobora en la evolución de la inversión interna bruta fija (IBIF) que, si bien creció a un ritmo de 13,9% interanual, cayó 1,7% contra el trimestre anterior y descendió al 17,2% del PIB de $ 274.000 millones a precios de 1993 verificado en el primer trimestre. Asimismo, la desaceleración de esta variable se hace evidente al comparar la expansión interanual respecto al 23,9% verificado en el último trimestre de 2004, y muy por debajo del 50,3% correspondiente al primer trimestre del año pasado. "Las condiciones macroeconómicas pocas veces han sido tan favorables para promover los proyectos de inversión", apuntó Federico Muñoz, de Federico Muñoz & Asociados. Sin embargo, agregó, "la desconfianza generada por el liderazgo político y el desabastecimiento energético frenan los proyectos de inversión". Por su parte, Florencia Arcieri, del estudio Orlando Ferreres y Asociados, explicó que por más que las condiciones macro sean favorables, se están dando inversiones de corto plazo por montos pequeños". Sin embrago, para Santiago Parrella, de MVA Macroeconomía, estos datos "no están apuntando un cambio de tendencia". "Esto se estaría revirtiendo en el segundo trimestre, sobre todo por un importate impulso desde el sector de la construcción", vaticinó el economista. Aunque en menor medida, el consumo privado también puso de manifiesto el menor ritmo al que creció la economía. En el primer trimestre creció 8% interanual, casi 1,5 puntos porcentuales por debajo del alza del cuarto trimestre. La desaceleración se presenta más brusca si se tiene en cuenta que en términos trimestrales, esta variable pasó de crecer 3% en el último período de 2004 a sólo 0,6% entre enero y marzo. Es cierto que no era esperable que esta variable siga creciendo a tasas tan elevadas. Más, si se tiene en cuenta que en noviembre y diciembre el Gobierno tomó muchas medidas destinadas a adelantar consumo. De todos modos, "la desaceleración superó las expectativas", aseguró Parrella. "Esto se debe a que el primer trimestre fue un período de bastante incertidumbre. En especial, el rebrote de la inflación afectó las decisiones de consumo, mientras que el canje de la deuda también jugó como factor de incertidumbre hasta marzo", explicó el economista. "Aún hay espacio para el crecimiento del consumo porque el aumento de la masa salarial viene siendo fuerte", aseguró por su parte Federico Muñoz. "La economía sigue generando puestos de trabajo. Esto, sumando al crecimiento de los salarios, disipan los riesgos de una desaceleración estructural en la evolución de esta variable", apuntó el analista. Pese a la brusca desaceleración de la demanda interna, la demanda externa continuó creciendo a tasas saludables. Las exportaciones crecieron 4,5% en términos trimestrales. Asimismo, la expansión de 18,8% en relación al mismo período del año pasado, superó ampliamente el crecimiento de 16,2% interanual de las importaciones. "Las ventas al exterior están creciendo a un ritmo muy fuerte y se han convertido en el principal factor de crecimiento, pero no llega a compensar la frustración del descenso de la inversión", se lamentó Muñoz. Desde el lado de la oferta, la construcción fue el sector más dinámico en el primer trimestre del año con una expansión del 16,3%, seguido por el agro, que creció 8,8%, "por los beneficios derivados de cosechas récord y un mayor dinamismo en el sector ganadero alentado por la exportación". Por su parte, la industria manufacturera creció 8,8%. En los sectores proveedores de servicios, se destacó la recuperación del sector financiero, que creció 13% interanual. |