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Por Juan Gasalla - El Banco Central de
la República Argentina (BCRA) divulgó su último Informe de Estabilidad Financiera (IEF),
en el que observa para 2019 la posibilidad de un crecimiento de la
actividad económica "a partir de bases más sólidas" que las
de 2017.
El Central deja margen
para un aumento del PBI el año próximo y se diferencia de una previsión
más pesimista del Ministerio de Hacienda, de contracción económica de 0,5%
en 2019, según lo estableció el recién aprobado Presupuesto 2019, después de una caída del
2,4% prevista para todo 2018 por la cartera de Nicolás Dujovne.
La entidad que preside Guido
Sandleris remarcó que la estabilización cambiariapermitirá
"acotar la incertidumbre, recuperar el ancla sobre las expectativas
de inflación y retomar el sendero de disminución en la tasa de variación
del nivel general de precios de la economía".
Sobre los rendimientos de las
Letras de Liquidez (LELIQ), referencia del sistema, el organismo admite que
"se parte de tasas de interés nominales elevadas, que afectan al
proceso de intermediación financiera" y que "se espera que las mismasdisminuyan,
conforme se produzca una reducción de las expectativas de inflación".
Como factor de crecimiento de
la actividad económica, el BCRA prevé que "un tipo de cambio real más
competitivo permitirá impulsar a sectores transables y
contribuirá, junto con la corrección del déficit fiscal, a la reversión
del desequilibrio de la cuenta corriente".
En ese sentido anticipa que
"la actividad económica inicie una recuperación gradual a partir de
2019, sobre bases más sustentables que en el pasado, permitiendo
retomar la fase expansiva del ciclo financiero".
El BCRA señaló que "ante
la dinámica que estaba tomando el tipo de cambio y el riesgo de un mayor
desancle de las expectativas de inflación", implementó a comienzos de
octubre, al asumir las nuevas autoridades, "un nuevo esquema de
política monetaria, basado en una meta de base monetaria, complementada
con la definición de zonas de intervención y no intervención cambiaria",
consensuado con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Al asumir Sandleris a fines de
septiembre, el BCRA se comprometió a no aumentar hasta junio de 2019 el
nivel de la base monetaria, es decir, el monto de billetes y monedas en
circulación, cheques cancelatorios y depósitos en cuenta corriente, para
ponerle contención a la aceleración inflacionaria.
Esta meta implica una importante
contracción monetaria en términos reales, ya que hasta entonces la base
monetaria mostraba una expansión superior a 2% mensual en 2018.
La conducción del Central
definió bandas de cotización del dólar para "combinar los beneficios de la
flotación con las bondades de prevenir fluctuaciones excesivas del
tipo de cambio". Estas bandas aumentan a un ritmo de 3% mensualhasta
fin de año, pero se recalibrarán previsiblemente a la baja a partir del año
próximo.
El BCRA considera viable que
el tipo de cambio "actúe como estabilizador automático del empleo y
la actividad económica de cara a choques internos o externos".
"Se espera que este nuevo
esquema monetario-cambiario, partiendo de un tipo de cambio más
consistente con el equilibrio macroeconómico (que contribuye al ajuste de
las cuentas externas), consolide la situación de mayor calma en el
mercado observada a partir de octubre", agregó el Informe.
No obstante, la entidad
mantendrá "el monitoreo de la situación de las empresas y
bancos" y evaluará eventuales "desvíos" que puedan
afectar la estabilidad financiera, "dada la evolución del tipo de cambio,
el contexto de altas tasas de interés y ralentización de la actividad económica
de los últimos meses".
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